El Papa León XIV concluyó su viaje apostólico al continente africano. En cada pueblo visitado dejó un mensaje de esperanza y paz, tan necesario para la humanidad.
En Guinea Ecuatorial nos invitó a no tener miedo de anunciar el Evangelio, convertirnos en apóstoles de la caridad. Ser constructores de un futuro de esperanza, de paz y reconciliación.
En Argelia habló también de la paz, diciendo que no es solo ausencia de conflictos, sino expresión de justicia y dignidad que solo es posible con el perdón.
También dijo que el futuro corresponde a los hombres y mujeres de paz. Al final la justicia triunfará siempre sobre la injusticia, así como la violencia, más allá de toda apariencia, no tendrá nunca la última palabra.
Desde este hermoso pueblo ubicado en el Caribe, nos unimos a estos justos anhelos del Papa, a la vez que nos comprometemos a seguir trabajando por la paz, que es el oxígeno necesario para habitar en nuestra casa común.




