Su Santidad, saludos en Jesús resucitado.
“Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9).
La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) se une a su clamor en el llamado a la paz y, a la vez, eleva su oración a Dios Todopoderoso para que le llene de fortaleza, en el anuncio valiente del Evangelio.
La palabra del Señor nos alienta a confiar y a manifestar nuestra comunión con usted, Sucesor de Pedro, en estos momentos de gran conmoción en el mundo, donde su voz resuena llamando a deponer las armas, a establecer el camino del diálogo sincero y procurar la paz. “Apacentar las ovejas” no es tarea fácil, pero es parte de su ministerio petrino, misión ineludible en todos los tiempos y circunstancias.
Santo Padre, Vicario de Cristo, en nuestra Conferencia del Episcopado Dominicano y en nuestro pueblo dominicano, compuesto por hombres y mujeres de fe, cuenta con nuestra solidaridad, oración y comunión con sus pronunciamientos, así como el total y categórico rechazo a todos los poderes terrenales que pretenden silenciar su voz profética o tergiversar su mensaje. ¡Ánimo! “En el mundo tendrán luchas, pero tengan confianza en mí, yo he vencido al mundo” (Jn 16,33).
Con afecto filial y pidiendo su bendición,
Mons. Héctor Rafael Rodríguez Rodríguez, M.S.C.
Arzobispo metropolitano de Santiago de los Caballeros
Presidente
Mons. Faustino Burgos Brisman, C.M.
Obispo de Baní
Secretario General




