Por: Isabel Valerio Lora, MSc.
“Por cada gota de dulzura que alguien da, hay una gota menos de amargura en el mundo”. Santa Madre Teresa de Calcuta.
El TDAH es un trastorno del desarrollo neurológico, lo cual significa que determina la forma en que el cerebro se desarrolla y funciona. Afecta las partes del cerebro que regulan la función ejecutiva: la capacidad para planear, organizar y realizar tareas. Esto incluye la posibilidad de mantener el enfoque y la atención y de controlar los impulsos y las emociones. (Medlineplus.gov 2023).
La enuresis nocturna en niños es la emisión involuntaria de orina durante el sueño, después de los 5 años. Se diagnostica si ocurre al menos dos veces por semana, durante tres meses o genera malestar significativo. Es codificada en el DSM-5 como 307.6 (F98.0) dentro de los trastornos de la excreción. Cuando se presentan juntas, se suele decir que el TDAH y la enuresis nocturna son comórbidos.
La enuresis nocturna (mojar la cama) es hasta 2.5 a 4.5 veces más común en niños con TDAH que en niños sin este trastorno. Esta relación se debe frecuentemente a un retraso en la maduración del sistema nervioso central, sueño profundo, dificultades para reconocer señales de vejiga llena o factores conductuales asociados al TDAH, no a pereza o falta de entrenamiento.
Aspectos clave de la relación TDAH-Enuresis
Los niños con TDAH y enuresis tienden a tener síntomas miccionales más frecuentes y en muchos casos acompañados de estreñimiento.
El cerebro con TDAH puede tardar más en reconocer las señales de la vejiga durante el sueño.
Los niños con TDAH a menudo tienen un sueño muy profundo, lo que dificulta que el cerebro despierte ante la necesidad de orinar.
Los niños con TDAH responden mejor a la medicación para la enuresis que a las modificaciones conductuales por sí solas.
Sugerencias para el Manejo de la Enuresis nocturna:
Establecer horarios fijos para ir al baño, especialmente antes de dormir. Esas rutinas deben ser consistentes. Todos los días a la misma hora.
Fomentar la hidratación durante el día, pero reducir la ingesta de líquidos 2 horas antes de acostarse. Gestionar bien la ingesta de líquidos en el niño.
Pueden ser útiles, aunque a veces requieren más tiempo y paciencia en niños con TDAH.
La enuresis no es voluntaria. El refuerzo positivo es más efectivo que el castigo, que puede aumentar la ansiedad. Evite castigar al niño.
Se recomienda acudir a pediatría o urología infantil para evaluar la causa subyacente y el mejor tratamiento. Adicional del tratamiento psicológico que es fundamental para ambos trastornos.




