José Jordi Veras Rodríguez
Hace unas semanas escribimos un artículo titulado: “¿Por qué a Jefter Ventura? ¡Una actitud cobarde!”. Esto fue a raíz de las primeras audiencias que se escenificaron en Higüey, en contra del ciudadano Jefter Ventura, sobre el informe de Industria y Comercio que trata de la calidad de los combustibles. Citamos:
“Desde hace unos años, él decidió adquirir un aparato para medir el octanaje de los combustibles que se venden en las estaciones del país. Y en aquellas en las que lograba realizar la comparación, no daba el grado que se supone debían tener, respecto a la calidad de la gasolina”.
“Al mismo tiempo para el año 2022, el Estado Dominicano, por medio del Ministerio de Industria y Comercio, realizaron un estudio e informe en el que se encontraron en una alta cantidad de las bombas de expendio no garantizaban la calidad de la gasolina buena que cumplieran con las normativas para su venta. Y este documento consta de más de siete mil páginas, en las que se verifica las inspecciones que se hizo a nivel nacional”.
“Resulta que una vez Jefter se entera de este informe ya indicado, solicita al Ministerio que le puedan entregar una copia y esto le es negado por dicha entidad, alegando que era privado. Sin embargo, quien paga casi 600 millones de pesos a una empresa privada, fue el Ministerio de Industria y Comercio, entonces estaba obligado el mismo a entregar a todo ciudadano que lo requiriera el estudio”.
“En vista de la negativa ya mencionada, el joven Jefter Ventura, a través de sus abogados, requirió, por una acción de amparo, ante el Tribunal Superior Administrativo, que se entregara una copia del informe pagado por el Estado Dominicano. Pues, por sentencia, le fue ordenado, a
Industria y Comercio, la entrega al accionante, el indicado estudio”.
“En todo ese trajinar y tiempo, Jefter Rafael Ventura Jiménez, continuó su labor haciendo pruebas con aparatos más costosos que determinaban que el octanaje de los combustibles, en cuanto a su calidad, no estaba cumpliendo con la norma, tal como lo resaltaba el indicado estudio”.
“A todo esto, el joven Jefter ha sido amenazado, intentado secuestrar y su vehículo apareció quemado”.
“Actualmente, existe una querella de una de las empresas que distribuye combustible, por difamación e injuria en contra de Jefter Ventura, porque alegadamente, indicó a esta marca en específico, del grupo que aparecen en el propio informe y estudio hecho por Industria y Comercio, de que no estaba cumpliendo las normativas. Ante esta acción contra el joven mencionado, la fiscalía de Higüey procedió a solicitar en una medida de coerción, prisión preventiva, un pedimento, fuera de lugar por un delito de opinión, que no se corresponde”.
“¿Por qué luce que este joven ha sido dejado solo por autoridades ante una queja que consta en el mismo estudio mandado hacer por Industria y Comercio?”.
Luego de esto, hace dos semanas, en la audiencia que correspondía nueva vez, el fiscal a cargo, retiró su pedimento absurdo de prisión preventiva. Y al final, luego de las argumentaciones, la juez a cargo, deliberó imponer como medida de coerción, pago de fianza con una compañía aseguradora, visita periódica y lo más insólito y sin que ninguna de las partes lo solicitara, impuso, orden de alejamiento de las bombas de expendios del querellante a menos de mil metros.
¿Dejará de lado Industria y Comercio, los más de 594 millones de pesos pagados por el informe, sin hacer nada? ¿Por qué es Industria y Comercio que no ha salido a nuestra defensa como consumidores?
Y esto, no es para atacar o enfrentar a una marca en específico, sino que nos debe llamar en atención que ante una situación de esta envergadura y donde se han invertido tantos recursos del Estado, o sea, de todos, no haya sido la propia institución quien saliera a regularizar todo esto o al menos, haber dado la cara y resuelto tanta controversia.
Porque ahora mismo, solo aparece un ciudadano defendiendo una postura colectiva y es quien hoy ha recibido todo los embates, esté o no usted de acuerdo con él. Esto es un ejemplo de cómo se manejan algunas instituciones del Estado, ante un tema tan neurálgico, pero que enfrenta intereses de muchos contra particulares.
Ante el silencio de Industria y Comercio, solo queda el saber que al menos por este joven se pudo conocer todo lo que el dichoso informe contenía y en qué manera quedamos indefensos por la parte estatal.
Con esto sucedió, cuando ha habido silencio y falta de respuesta, como dicen las Escrituras: “Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres”.




