Fray Radhamés J. Abreu

Habiéndose publicado el Decreto de Penitenciaría Apostólica, el Papa León XIV proclamó el Año Jubilar de San Francisco, con motivo del Octavo Centenario u Ochocientos Años de la muerte del santo.

En el Decreto, además, se anuncia que se concederán Indulgencias Plenarias. Este año especial debe impulsarnos a todos y a cada uno según sus posibilidades, a imitar al pobrecillo y formarnos en la medida de lo posible según el modelo de Cristo, a no hacer vanos los propósitos del Año Santo que recientemente terminó.

El Año Jubilar de San Francisco se inició el 10 de enero 2026, y culminará el 10 de enero del 2027.

Estos ochocientos años de la muerte de San Francisco nos permiten adentrarnos en su espiritualidad y en el sentido teológico-cristológico de la muerte. Por eso es interesante para ello, escuchar de los labios del mismo San Francisco, lo que dijo y cuales fueron sus palabras del por qué este Año Jubilar, cuyo centro es el Octavo Centenario de su Muerte.

Qué pensaba y decía el Santo que no muere, el Seráfico o Serafín de Asís, Francisco el otro Cristo.

1.- Para él la muerte no era el final temido sino la “Hermana Muerte”, un tránsito necesario hacia el amor infinito de Dios y el cierre natural de la vida terrenal. Acogía la muerte como una hermana, despojándola de su horror.

2.- Veía la muerte como parte de la voluntad divina.

3.-La muerte es el tránsito, no el final, es el paso o la pascua.

4.-Muriendo es como se resucita a la vida eterna.

5.-Morir en la gracia de Dios, muerte física, muerte primera. Para que la muerte segunda o la muerte que se produce por la ruptura o lejanía de Dios no nos haga daño.

Estas ideas claves sobre la muerte de San Francisco nos permiten vivir plenamente el gozo y la alegría de este Año Jubilar de San Francisco de Asís, en sus ochocientos años de su Pascua.