“Mami, no llores, porque esto es tu culpa; tú me entregaste a María, y ahora ella me llama al servicio de su Hijo”.
Padre Luis Díaz
Director de Medios de Comunicación, Diócesis de Puerto Plata
En un ambiente profundamente emotivo y lleno de alegría, fue ordenado sacerdote Frank Larry González Hernández, por la imposición de manos de Mons. Julio César Corniel Amaro, obispo de la Diócesis de Puerto Plata.
La celebración congregó a un número significativo de sacerdotes de la diócesis, así como del interior y exterior del país. También estuvo presente una delegación de familiares del ordenando, procedentes de Cuba, quienes compartieron con profunda emoción este momento histórico para su hijo y para la Iglesia.

Se hicieron presentes además las comunidades parroquiales donde el hoy Padre Frank realizó su misión pastoral como seminarista: Nuestra Señora de la Milagrosa (Maimón), Nuestra Señora del Carmen (Gaspar Hernández), Espíritu Santo (Joba Arriba), entre otras, que han sido parte esencial de su proceso formativo y misionero.
El Padre Frank llegó a la diócesis de Puerto Plata luego de haber concluido sus estudios con la Orden de Predicadores (Dominicos), poniendo desde entonces sus dones al servicio de esta Iglesia particular que hoy lo acoge como presbítero.
Palabras cargadas de gratitud
“Hoy me presento ante ustedes con el corazón profundamente conmovido, lleno de alegría, gratitud y una inmensa emoción en este día tan esperado, que marca un antes y un después en mi vida.
Después de 16 años, y por la gracia de Dios, he sido ordenado presbítero de la Iglesia, que es el Pueblo Santo de Dios. No puedo dejar que este momento pase sin antes elevar mi voz en sincero agradecimiento. En primer lugar, doy gracias a Dios, fuente de toda vocación, por haberme llamado, por haberme sostenido en este camino y por no dejar de sorprenderme con su amor y fidelidad a lo largo de todos estos años”, fueron sus primeras palabras como sacerdote.
Uno de los momentos más conmovedores de la celebración fue cuando se dirigió a su madre Martha Hernández Segura, y recordando su infancia y su consagración a la Virgen, compartió estas palabras que dan título a esta crónica:
“Mami, tú me entregaste a María cuando yo nací. Aún recuerdo el conjuntito amarillo con el que me sacaste del hospital; me vestiste de amarillo por el manto de la Virgen de la Caridad del Cobre y me entregaste a ella. Cuando me fui al Seminario, estabas con los ojos llorosos, feliz y contenta, y yo te dije: mami, no llores, porque esto es tu culpa; tú me entregaste a María y ahora ella me está llamando al servicio de su Hijo”.

Estas palabras arrancaron lágrimas y aplausos entre los presentes, en un testimonio vivo de cómo la fe sembrada en el hogar florece en vocación.
Al concluir, el Padre González agradeció a Mons. Julio César Corniel Amaro por su acogida en la diócesis, así como a los sacerdotes que lo acompañaron durante todo su proceso formativo y pastoral.
El Padre Frank Larry González Hernández ha sido designado vicario parroquial de la parroquia Asunción de María, en Jamao al Norte, donde iniciará su ministerio al servicio del Pueblo de Dios.
Damos gracias al Señor por el regalo de una nueva vocación sacerdotal. Cuba nos regala un hijo que, respondiendo generosamente al llamado de Cristo, se convierte en pastor para esta Iglesia que peregrina en Puerto Plata. Que el Espíritu Santo lo fortalezca en su ministerio y que María Santísima lo acompañe siempre en su entrega fiel y generosa.




