¡Viva el deporte!

0
149

CAMINANDO

Pedro Domínguez Brito |

[email protected]

En un planeta tan complicado y repleto de conflictos e intereses, el deporte es la mejor manera para unir a los pueblos en un ambiente armonioso y alegre. El lenguaje del deporte es universal y cuenta con unos principios éticos admirables que deben ser respetados por todos, desde los atletas hasta los dirigentes.

Los que hemos tenido oportuni­dad de vivir experiencias deportivas en eventos internacio­nales, sabemos que en un abrir y cerrar de ojos hacemos amigos, aunque no hablemos el mismo idioma, porque el deporte logra romper toda barrera. Y es que el deporte implica comprensión mu­tua, espíritu de solidaridad, reglas claras y juego limpio.

Por ello me referiré a los Juegos Olímpicos que tendrán lugar en Tokio, desde este 21 de julio al 8 de agosto. Recordemos que en esta nue­va era iniciaron en Atenas en el año 1896, bajo la inspiración del padre del olimpismo moderno, el barón Pierre de Coubertin.

En esa fiesta deportiva la Repú­blica Dominicana estará represen­tada por 65 atletas, siendo la mayor participación de toda nuestra historia. Allí llevarán nuestra enseña tricolor nuestras selecciones de béisbol y de volibol (con nuestras “Reinas del Caribe”); por igual, talentosos deportistas de boxeo, levantamiento de pesas, ecuestre, taekwondo, atle­tis­mo y judo.

Los Juegos Olím­picos tienen como símbolo cinco aros entrela­zados, con cinco colo­res distintos, que representan los cinco continentes. Y están presentes países ricos y po­bres, gobiernos de izquierda y de derecha, negros y blancos, mestizos y amari­llos, judíos y musulmanes, ateos y cristianos.

Todos son tratados con igualdad y dignidad, donde solo se imponen las diferencias accidentales entre los competidores. Quien discrimine es sancionado. El que humille es expulsado. Sin dudas, es la más hermosa muestra de confraternidad del mundo.

Me encanta observar la pasión de los atletas en las competiciones, donde el honor de sus países también está en juego. Se entregan con ganas, no importa que puedan que­dar lesio­nados.

Cada uno sueña con ser cam­peón. Esto nos demuestra que la am­bición positiva, esa que va unida a nobles propósitos, nos motiva a avanzar, a vencer obstáculos y a apreciar lo que somos capaces de conquistar. Nues­tro techo tiene la altura que le cons­truyamos.

Estemos atentos y apoyemos estos Juegos Olímpicos, en especial a nuestros atletas, que de seguro sentirán en sus corazones nuestros aplausos desde aquí. Felicitamos al movimiento olímpico nacional, en­cabezado por el Comité Olímpico Dominicano, al Ministerio de De­portes y a decenas de empresas, por hacer posible nuestra masiva presencia deportiva en Tokio 2021. ¡Viva el deporte!