Padre Wilfredo Martínez 

Muchas canciones se refieren a esta etapa de la vida. Algunas de ellas nos traen gratos recuerdos, revelando entonces que no son simples canciones, pues les hemos atribuido un valor emotivo, ya sea de un acontecimiento vivido o de una etapa de nuestra vida.

En mi adolescencia se hizo famosa «La juventud», de Charles Aznavour , hecha pública en 1956, y que luego fue presentada por Fernando Villalona en una nueva versión musical, en 1991. Las dos primeras líneas dice:

La juventud no quiere ni llanto ni dolor, ni guerra ni temor

la juventud prefiere vivir con el amor.

(Nota: Tomemos en cuenta que estas palabras tienen mayor sentido si tomamos en cuenta que apenas habían transcurrido once años de haber finalizado la cruel Segunda Guerra Mundial, en la que murieron cincuenta y cinco millones de personas).