“De la incertidumbre a la esperanza: nuevo año formativo en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino”

El pasado 23 de agosto el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino de Santo Domingo dio inicio oficial al año formativo 2021-2022, con el tema «Lee, escucha y celebra: “Las Palabras Divinas crecen con quien las lee” (San Gregorio Magno; Cf. Jer 15, 16)» y el lema “Palabra y oración fuente de vocación” (Cf. Sal 118, 105; RFS 102).

El acto de apertura inició a las 9:00 de la mañana en la capilla Buen Pastor de este seminario. Contó con una representación de la Conferencia del Episcopado Dominicano, algunos sacerdotes responsables de la formación de los seminaristas provenientes de distintas diócesis del país, el personal docente de la institución y todos los alumnos pertenecientes a las congregaciones religiosas que realizan sus estudios de filosofía y teología en esta casa de formación sacerdotal.

Como anfitriones estuvieron el equipo formador del seminario, compuesto por ocho sacerdotes, y el grupo de seminaristas que vive en el seminario proveniente de las distintas diócesis de República Dominicana.

Monseñor Tomás Morel Diplán, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago y presidente de la comisión para los Seminarios Mayores de la Conferencia, puso el encuentro en manos de Dios con la oración inicial.

Después le siguieron las palabras de bienvenida del Padre José Apolinar Castillo, Rector del Seminario Pontificio, quien subrayó que:

después de un año caracterizado por la incertidumbre de la pandemia, veía con esperanza el inicio de esta nueva etapa de formación, donde la reflexión estará centrada en las Sagradas Escrituras como fuente privilegiada para escuchar la voz de Dios.

A ese saludo inicial se unión Monseñor Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de la diócesis de San Francisco de Macorís, quien dirigió una motivación a los seminaristas, insistiéndoles en que no se desanimen ante los desafíos que representa ser sacerdote hoy ya que “esos desafíos nos hacen crecer y podemos aprender a vivir la Palabra dando respuestas según los signos de los tiempos”.

En cada inicio de año en el Seminario, es tradición disertar la llamada “Lectio Brevis” y suele tenerla un sacerdote que haya culminado estudios superiores. En esta ocasión la “lección breve” estuvo a cargo del Padre José Alberto Tejeda Tejada, de la diócesis de Higüey y nuevo formador del curso de Primero de filosofía en el Seminario Santo Tomás de Aquino. El tema tratado fue “La objeción de conciencia en el Contexto de la bioética” donde insistía en el valor que tiene para el hombre actuar conforme a lo que dicta su conciencia, donde se encuentra con una ley que él no se dictó a sí mismo y que le lleva a amar. También se subrayó que ninguna ley civil puede inducir a las personas a actuar en contra de su conciencia.

Como parte central de la mañana tuvo lugar la celebración de la Eucaristía votiva al Espíritu Santo, presidida por Monseñor José Amable Durán Tineo, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

Durante la homilía de esta celebración solemne, Monseñor Cecilio Raúl Berzosa, obispo misionero en el país, se dirigió a los seminaristas exhortándoles vivir en el seminario los valores de la sinodalidad que nos pide la Iglesia. Hizo alusión a que, al igual que en Pentecostés, en el seminario hay una gran diversidad de culturas, ideas, maneras de actuar y de ver el mundo, pero, en medio de esa diversidad, el Espíritu Santo hace que vivamos en la unidad, uno de los principales valores que debe regir el rumbo de su formación durante este nuevo año.

Unámonos en oración pidiendo a Jesús Buen Pastor y a nuestra madre de la Altagracia, en este año jubilar altagraciano, para que nos concedan muchos y santos sacerdotes.