Rafael Solano y Álvaro Arvelo: “Por amor”

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Hay artistas que se convierten en esencia de una nación. En vida merecen todos los ho­nores y cuando mueren se entristece el alma de la patria. Por ejemplo, en París, Charles Azna­vour recibió en octubre
del año pasado un “fu­neral de Estado”, con la presencia de los pre­sidentes de Francia,  Emmanuel Macron y de Armenia (país don­de nació el intérprete de “La Bohemia”), Ar­men Sarkissian.

Aunque sé que Dios nos lo preservará por mucho tiempo, cuando llegue lo inexorable, nuestro Rafael Solano merecerá por igual un “funeral de Estado” y se deberá principalmente a su canción “Por amor”.
“Por amor” es un himno en el mundo. Fue presentada por pri­mera vez en el Festival de la Canción Domini­cana, en noviembre de 1968, en la voz de Niní Cáffaro, quien conquistó el primer lugar. Ha sido grabada envarios idiomas y cantada por artistas del calibre de Plácido Do­mingo.

Resalto que Rafael Solano es pianista des­tacado, director de orquesta, productor y autor de decenas de canciones exitosas, como “Dominicanita”, “El sonido de tu voz”, “En la oscuridad”, “El diez de
abril”, “Güira y tambora”… Además, en las paredes de su hogar no caben más re­conocimientos nacio­nales e internacionales.

Como “Por amor” es una canción que ha trascendido, no es de extrañar que provoque debates. Entre las personas que han tratado el tema está don Alvaro Arvelo, prominente co­municador que labora en “El Gobierno de la Mañana”, que se transmite en “La Z 101”. Don Alvaro, a quien respeto y admiro, ex­presó que Rafael Sola­no no es el autor de “Por amor”, si no el también compositor Manuel Troncoso. Eso provocó que Rafael Solano, a través de la honesta y capacitada abogada Laura Acosta, lo demandara por difa­mación y violación a la Ley sobre delitos de alta tecnología, inclu­yendo a los ejecutivos de la estación, Bienve­nido Rodríguez y Wi­lly Rodríguez.

Cuando he escuchado a don Alvaro refe­rirse al tema, lo ha he­cho de buena fe, sin ánimo de causar daño. Defiende su postura como acostumbra. Eso sí, estoy convencido de que no tiene razón y de que
como yo así piensa nuestro pueblo. Este enfrentamiento no es positivo para nadie. Como ciudadano espe­ro que esa litis no continúe y que las partes conversen y dejen el tema a un lado. Há­ganlo “Por amor”.