RADIO CARIBE: SU CAMPAÑA DE ACOSO CONTRA LA IGLESIA Y SUS PASTORES AL FINAL DE LA TIRANIA DE TRUJILLO.

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Por: Reynaldo R. Espinal

La desconsiderada carta de los directivos de Radio Caribe contra el canciller interno Carlos Federico Pérez terminaría en los siguientes  y poco  considerados  términos: “Esas libertades las estamos ejerciendo nosotros y quien, como el Canciller interino pretenda coartarlas, está dando margen a que esos curas tengan motivos para seguir conspirando en la misma forma. El que coarta esas libertades, puede ser incluido, dentro del llamado “Movimiento Clero-Cultural” que equivale a decir, dentro de la conspiración contra el pueblo dominicano”.

El 14 de octubre de 1960,  el periódico El Caribe editorializaba en torno al conflicto, lo que motivó, en la misma fecha, una carta respuesta del Canciller Pérez:

““Me refiero a su editorial de esta fecha acerca de la entrevista sostenida por el suscrito con el Señor Lamela Geler, funcionario de esa emisora, en relación con el editorial “Movimiento Clero Cultural”  radiodifundido el 8 de octubre en curso.

Cité, en efecto, al mencionado Señor por considerar, como sigo creyéndolo, que en vista de la representación originada a causa de dicha nota por parte de la Nunciatura Apostólica, incumbía a la Cancillería limar cualquier aspereza capaz de producir la falsa impresión de un alejamiento en nuestro país entre la potestad política y la potestad espiritual, circunstancia que no se compadece con nuestra realidad social y política, como lo puso de manifiesto el Generalísimo Dr. Rafael Leonidas Trujillo, quien afirmó magistralmente la armonía y el acuerdo que deben existir entre ambas en un trascendental discurso pronunciado en la Catedral de Santiago de Los Caballeros.

Me movió a ello, además de la conciencia de los deberes de mis funciones, mi condición de católico, que es la misma de la universalidad del pueblo dominicano y de los componentes de su Gobierno, y muy especialmente de su inspirador y guía, el Benefactor de la Patria, cuyo catolicismo se pone ejemplarmente de manifiesto precisamente en estos días cuando él apadrina el derramamiento de las aguas del bautismo sobre una multitud de futuros ciudadanos dominicanos.

Considero que la calidad que pueda acreditarme como funcionario es tributaria de mi fe política, vinculada al Generalísimo Trujillo, cuyo liderato como cabe a su esencia democrática y representativa, obedece invariablemente al mandato ineludible de los imperativos históricos que han dado base a nuestra formación nacional.

Ni remotamente presumía, al llevar a cabo esta gestión, dentro de términos amistosos y persuasivos, que por virtud de mi llamamiento iba a descubrir que Radio Caribe repudia la fe católica con la misma animosidad y destemplanza de un fanático protestante o musulmán”.

La política maquiavélica de Trujillo, al tiempo que ordenaba los ataques a los obispo y el clero, a través de su atalaya propagandística, procuraba dar demostraciones de estar en desacuerdo con los mismos; pero más aún, propició meses después  la farsa de un juicio a los entonces directivos de radio caribe, forma aviesa de intentar demostrar que los mismos actuaban al margen de sus designios.

Fue así, como el Director de Radio Caribe Mario Álvarez Dugan, el comentarista Santiago Lamela Geler, el administrador Manuel Jiménez Herrera y el Jefe administrativo de la misma Porfirio Berroa Carbuccia (Billy), fueron conducidos ante el Procurador General de la República Federico Cabral Noboa acusados de violar el artículo 8, acápite 7 de la Constitución vigente referido a la libertad de expresión y los artículos 367 y siguientes del Código Penal que castigaba la injuria y la difamación contra particulares.

En la bien orquestada farsa, el Fiscal del Distrito Teodoro Tejeda Díaz dictó mandamiento de prisión, enviándoles por un día a la cárcel de la Victoria pero en cuestión de horas el Dr. Ramón Pina Acevedo interpuso un recurso de Hábeas Corpus a favor de los acusados, por ante la Segunda Cámara de lo penal del juzgado de Primera Instancia sobre quien recaía la atribución en lo referente al indicado recurso.

Así terminaría la burda pantomima y Radio Caribe continuaría con sus emisiones ofensivas contra la iglesia, hasta el 30 de mayo de 1961, en que abruptamente el tirano terminó sus días en este mundo.