El mundo atraviesa por momentos muy dificiles. La angustia,  el temor a la expansión a los vientos de guerra que amenazan con destruirlo todo, crea desaliento. Vamos por caminos equivocados.Así no podemos continuar. La paz es la única senda para ser felices. Pero ésta solo será posible cuando los seres humanos tengan a Dios en su corazón, y actúen de forma coherente, apegados a los mandatos divinos.

Hoy, más que ayer, se hace urgente comprometernos a trabajar por este objetivo, con acciones que promuevan los valores que dan sentido a nuestra existencia. Que nos hagan comprender que somos peregrinos y debemos dejar este mundo en mejores condiciones de como lo recibimos.

De ahí que saludemos la feliz iniciativa que tendrá lugar el 8 de octubre en cien ciudades, de 30 países, en donde miles de hombres estarán rezando el Santo Rosario, pidiendo por la paz y otras necesidades. Lo harán en parques y otros espacios. Es una forma de llevar un mensaje de esperanza a tantas personas que están sedientas de Dios y no encuentran el manantial para saciar esta sed de trascendencia.

Ya en la ciudad de Santiago de los Caballeros se han adelantado y han realizado dos encuentros de esta naturaleza en los parques Colón y Duarte. El próximo lo harán el mismo día de la convocatoria mundial, frente a la parroquia San José del sector Baracoa.Así se unirán a las demás ciudades que tendrán esta jornada de oración.

Esta idea, que nació en Polonia en el 2018, va creciendo.Esperamos que este octubre, Mes del Rosario, y siempre, hagamos nuestra esta verdad: Familia que reza unida permanece unida. Este lema también vale para las naciones.