Mis personajes del año 2020

0
136

 

Siempre en enero publico las que considero personas destacadas del año pasado. No son celebridades: sus acciones fueron heroicas, aunque pasaran desapercibidas. Ahora, con la pandemia, mi selección tiene ca­racterísticas especiales. Inicio.

– Martha, con enorme sacrificio, terminó sus estudios de enfermería. Hizo malabares para conseguir trabajo en un hospital. Allí llega­ron los primeros pacientes del COVID-19. Martha, con poca experiencia y escasísimos recursos, pero con mu­cho amor, buscó la manera de soco­rrerlos, sin pensar en horario o cansancio. Pron­to se contagió y falleció mi­nutos después del último enfermo que atendió.

– Gerardo es cabo de la Policía Nacional. Quiere superarse cum­pliendo su deber. Es responsable de mantener a sus padres a los que casi no ve, pues todas las noches sale a patrullar para que se res­pete el toque de queda im­puesto por motivo del virus. Amane­ce en las calles, arriesgando su vida para que otros preserven la suya. Algunos de sus vecinos lo miran mal e incluso lo culpan de que no pueden hacer fiestas y beber romo.

– Ana, que apenas llegó a tercer grado de primaria, es madre de dos niños que reciben clases virtuales escolares. Sus críos le piden ayuda hasta para encender la portátil. Se mantienen juntos frente a la pantalla, ella para intentar explicarles, ellos confiando en la sabiduría de su pro­genitora. Por más que se esfuerzan, entienden poco. Esconde su desesperación, guarda silencio y continúa con paciencia al lado de sus retoños, que algo al final aprenderán.

– Su excompañero le dijo que la mataría si no volvían a juntarse. Ella se le escapó: no aguantaba más gol­pes y humillaciones. Prefirió que­darse sola con sus cuatro hijos pe­queños. Para sobrevivir, se levantaba todos los días a las cinco de la ma­ñana y se dirigía al mercado. En el basurero buscaba lo que sea para llevar a sus vástagos. Su expareja la perseguía y la amena­zaba con asesi­narla. Ella puso la querella y no le hicieron caso y casi de inmediato, en un acto cobarde y ruin, él le propinó dos puñaladas mortales.

Estos son los que recibirán mis coronas de laureles del año que nos dejó, un tiempo de dificultades nunca vistas, que esperamos se solucionen lo más pronto posible. No olvidemos que los anónimos, los sin voz, también pueden darnos grandes ejemplos.