LOS SADUCEOS

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El Nuevo Testamento, en los evangelios de Mateo 3,7; 16,1. 11s; 22,23.24; Marcos 12,18; Lucas 20,27 y Hechos 4,1; 5,17; 23,6s menciona el nombre de los Saduceos, quienes en principio eran un partido político en el judaísmo, desde el siglo II a.C. Y desaparecen después de la destrucción del templo, en el año 70 d. C. Sus miembros y partidarios pertenecían a la clase sacerdotal. Se piensa que su nombre tiene que ver con el Sacerdote Sadoq, que es de donde proviene el sacerdocio, a partir del reinado de Salomón. Las familias sacerdotales que lo componían se gloriaban de su ascendencia sadoquita.

Eran miembros del Sanedrín, desde tiempos de la influencia de los Asmoneos. Tanto Herodes como los romanos tuvieron que contar con ellos, pues ejercían su poder y recibieron los favores de los dirigentes judíos del momento, de ahí su preponderancia en los tiempos de Jesús, aunque por los evangelios podemos ver que el grupo que tenía mayor influencia sobre el pueblo en ese momento eran los fariseos. Ahora bien, su poder debió ser considerado, ya que de su grupo era que salían los sumos sacerdotes, que eran elegidos cada año, o se relacionaban estrechamente con ellos, pues tal parece que en el período romano los Saduceos supieron aclimatarse a ellos y mantener buenas relaciones, muy distinto a otros grupos judíos de entonces.

Quiérase o no, por lo visto, al principio la Biblia los menciona poco, tal vez porque sus contactos con el pueblo no eran tan fuertes y a menudo como los fariseos, de ahí que tuvieron menos conflictos con Jesús, a diferencia de sus pares epocales los fariseos. Pero tal parece que ambos bandos: Saduceos y fariseos terminaron uniéndose en el odio y la conjura contra Jesús de Nazaret, pues en el relato de la pasión es Caifás, sumo sacerdote saduceo en ese año, es el que pronuncia la sentencia de muerte contra Jesús. También los discípulos fueron perseguidos por los Saduceos.

Tal parece que a los Saduceos hay que ubicarlos dentro de la aristocracia sacerdotal, que llevaban un tipo de vida libre y mundana, muy acomodados, que tal vez eso es lo que le lleva a esa relación con los romanos, pues esto les ayuda a mantener su status quo dentro de la sociedad judía del siglo I d.C.

A nivel doctrinal, los Saduceos reconocían la autoridad de la Torá o Ley judía, pero rechazaban las llamadas tradiciones de los padres y la tradición oral que reconocía el grupo fariseo. Ellos poseían un talante un tanto conservador, pues negaban muchas ideas novedosas que los fariseos acogían, tales como la resurrección de los muertos. 

El autor antiguo y judío, Flavio Josefo, dice que ellos negaban la divina providencia y la libertad humana, aunque muchas de las cosas de Flavio Josefo sobre los Saduceos hay que ponerla entre comillas, ya que él fue un enemigo violento de ellos, pero en sí habían muchas otras cuestiones referentes a asuntos rituales y jurídicos a estos niveles, que los diferenciaban bastante de sus pares contemporáneos, los fariseos.

Los Saduceos en definitiva son uno de los tantos grupos judíos, que nos llegan por hechos de Jesús relatados en los evangelios, es conveniente su conocimiento para así tener una idea más acabada del ambiente que rodeó a Jesús y de los personajes que incidieron en su posterior muerte, ya que estos grupos tenían ciertos intereses con los cuales el mensaje del reino traído por él, representaba una amenaza a sus intereses propios, como es el caso de los Saduceos, grupo muy bien posesionado en la sociedad judía donde comenzó el proyecto de Jesús.