Los padres ante el acoso escolar

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“No hablen mal unos de otros, no se denigren, no se descalifiquen, porque en el fondo, todos estamos caminando por el mismo camino”.

Papa Francisco.

 

El bullying o acoso escolar es un malestar frecuente. Puede ser un acto de intimidación, físico o psicológico de parte de una o más personas contra otra por lo que la intervención de los padres, tanto del acosado como del acosador, es vital.

Cuando su hijo es acosado, fomente una comunicación en la que él se sienta en confianza y pueda expresar sus emociones, sin sentirse culpable ni avergonzado ante la situación. Y siga las siguientes re­comendaciones:

 

  1. Escuche a su hijo y no lo inte­rrumpa. Deje que ex­prese su malestar e indague con lujo de deta­lles lo que acontece, para dar cré­dito a lo que dice.

 

  1. Estimule su hijo para que no guarde silencio. Que toda si­tuación en la que se sienta intimidado, ofendido o agredido por un compañero o varios, la denuncie.

 

  1. Usted como pa­dre, en todo momento, debe mantener la calma y mostrase po­si­tivo. Nunca demos­trar al niño el nivel de incomodidad e insatisfacción que se siente y mucho menos acusarlo a él, o a sus maestros de lo que está pasando.

 

  1. Comuníquese con el, o los profesores de su hijo. También con el director del centro educativo y con cualquier otra persona que pueda co­la­borar en la investigación y resolución de la situación. Tenga una actitud conciliadora con el centro escolar.

 

  1. Fomente en su hijo la calma y las res­puestas asertivas e inte­ligente. Eduque en la tolerancia y en valorar las diferencias.

 

  1. No estimule a su hijo para que se muestre agresivo o tome venganza. Em­peoraría la situa­ción. Fomente siempre el autocontrol y el manejo adecuado de las frustraciones.
  2. Los centros escolares disponen del personal y de las estrategias para el acoso.

 

  1. Valore ofrecer a su hijo la asistencia psicológica. Pues como expresa Alma Morales, representante en el país de la Orga­nización Pa­namericana de la Salud, si un niño o adolescente, es so­metido durante todo un año escolar al acoso de sus compa­ñe­ros de cla­ses, esto afecta su auto­estima y salud mental.