La vida está primero

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Comenzar un nuevo año escolar de manera presencial  en medio de la pandemia del Covid-19 nos parece una insensatez.

Exponer a nuestros estudiantes al riesgo de contagiarse, poniendo en peligro sus vidas y las de sus padres también sería una irres­ponsabilidad.

Por mucha ilusión que tengan las nuevas autoridades del Minis­terio de Educación para llevar a cabo sus planes renovado­res, deben poner los pies sobre las tierra y comprender que en las actua­les circunstancias, sería un contrasentido  semejante aventura.

No es tiempo de protagonismo sino de escucha serena a los diversos sectores de la vida nacional, que reco­miendan iniciar el año escolar en enero del próximo año 2021.

Sugerimos que durante los meses que faltan para el año nuevo, el Ministro de Educación haga un diagnóstico real de las condiciones en que está la educación dominicana, mientras se continúa la docencia de manera virtual, corrigiendo los ­fallos que hubo durante su aplicación, ya que el covid-19 ha trastornado todo.

Las familias también deben desempeñar su papel esencial durante este período. El crecimiento integral de sus hijos es la tarea pendiente.