La bendición del papa recibida en los Guadules. Reporta Martín Lenk sj., Director de Fe y Alegría. y ciudadano  de los Guandules, junto al Ozama.   

0
87
Transmitimos desde nuestra comunidad con un altoparlante la oración del papa Francisco desde Roma para la comunidad de Los Guandules, o mejor dicho para los que viven más cerca de nosotros en la calle Ricardo Carty. Unas impresiones desde el balcón de la casa, mirando al televisor en la sala, y el pueblo en la calle Ricardo Carty…
Comienza la transmisión, algunos en el colmado de frente se sientan realmente en actitud de oración y de escucha, algunos niños corren por la calle, hay bastante silencio. La plaza de San Pedro está vacía, en nuestra calle es más tranquila que normal, pero aún bastante gente que se mueven, el puesto de motoconcho, los vecinos en sus galerías, niños y jóvenes, algunas señoras…
El papa inicia la oración, se unen algunas plegarias desde aquí, el papa se dirige hacia la imagen de la Virgen María “Salus Populi Romani – Salud del pueblo de Roma”, pedimos por la salud del pueblo dominicano.
Ahora el papa Francisco pasa al Cristo Crucificado, cuantos cristos crucificados se encuentran hoy…
Comienza la adoración al Santísimo, transmitimos el silencio de la adoración, resulta difícil transmitir el silencio por un altoparlante, los niños corren por la calle, dos muchachas jóvenes se tiren mutuamente agua, alguna gente parece aburrida, juegan con sus celulares…
Un coro entona en latín Adoro te devote, “in cruce latebat sola deitas… – en la cruz estaba escondida la divinidad”, está escondido en el santísimo que se ve en la custodia en la pantalla del televisor, y esta misma divinidad está escondida aquí en la calle, son tantas las imágenes y semejanzas de Dios que andan por ahí… “Plagas sicut Thomas non intueor – no veo las llagas como Tomás”… ahora sí estamos viendo las llagas de Cristo en este mundo.
Un ayudante autonombrado de la CDE abajo en la calle está cortando y arreglando cables… El vecino de en frente cerró su colmando, es tiempo para comer, todavía hay comida. El coro sigue: “Panis vivus vitam praestans homini – Pan vivo, que da vida al ser humano…” ¿A cuántas familias les faltará el pan en los próximos días? En las escuelas estamos distribuyendo alimentos. El motoconchista que estaba orando, ahora consiguió un cliente y pasa con un muchacho que agarra un tanque de gas. “Jesus quem velatum, nunca aspicio – Jesús a quien ahora contemplo disfrazado”…
Cambia la música en Roma y en el altoparlante: “Laudate omnes gentes… Alaben al Señor todos los pueblos”, en la calle un joven alaba al Señor practicando como calibrar su motor, todavía no lo domina muy bien, pero con un poco más de práctica podrá pronto bajar calibrando la cuesta al lado del puente de la 17.
El papa da la bendición con el Santísimo, urbi et orbi, la plaza de San Pedro sigue vacía, pero la bendición se expande y recorre el orbe entero, y llega a nuestra calle, la Ricardo Carty en Los Guandules, entra en tantas casas y lugares de nuestro barrio, donde es casi imposible guardar una cuarentena, cómo realizar el aislamiento en el hacinamiento; pero la bendición llega, a cada rincón, a cada hogar, a cada casa, a cada persona. Casi 600,000 enfermos confirmados según la universidad John Hopkins, 581 confirmados en República Dominicana, en realidad serán muchos más. La bendición recorre tantos hospitales, estaciones de cuidados intensivos, lugares de cuarentena, gente que lloran y gente con nueva esperanza; que esta bendición nos alcance también, nos empape, nos transforme y nos convierta en bendición para los demás.