José Eugenio Gómez, Jengo, pasó a la Casa del Padre

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José Eugenio Gómez Cabral, Jengo, nació en Los Gómez, Are­noso, Puñal, Santiago, el día 6 de enero del año 1947.

El día 28 de octubre del año 1967 contrajo matrimonio con María Estela Fernández Estrella, con quien procreó cuatro hijos: María Auris­tela, José de Jesús, Carlos José ­(fallecido) y José Ramón.

Ingresó a la Policía Nacional el 1 de diciembre del 1968. Fue puesto en retiro por razones de edad el 5 de abril del 2021.

Debido a su trabajo como policía  en el centro de la ciudad de Santia­go, y a su peculiar forma de acercarse a las personas de una manera alegre y delicada, tuvo la oportunidad de hacer muchos amigos, y darse a querer y respetar por todos.

Falleció la madrugada del 10 de mayo, 2021, víctima de un derrame cerebral. Antes de ser sometido a su primera intervención, recibió la Unción de los Enfer­mos, de manos del padre George Payano, carmelita.

El 30 de mayo, día de la Santí­sima Trinidad, luego de más de 20 días de purificación y preparación, fue llamado por el Señor, mientras estaba rodeado de sus familiares más cercanos, cumpliéndose así una frase que siempre decía: “Lo mejor del mundo es morir tranquilo, en su casa”.

Jengo fue un ser humano provisto de grandes valores y virtudes hu­manas. De trato fino y amable. Co­herente en sus palabras y acciones, de conducta sin tacha.

En Jengo vemos ese policía ejemplar, respetuoso y responsable que tanto anhela el dominicano.

Su paso entre nosotros ha dejado una impronta indeleble. Sabemos que quienes creen en Cristo no mueren, se trasforman, y adquieren una mansión en el cielo, lugar destinado a los que en esta vida terrena han permanecido fieles.

Un hombre bueno ha llegado al cielo. ¡De seguro que allá también está trabajando, sirviendo a los de­más, junto a su Señor y su amada Virgen de Altagracia!