Importancia de la alimentación y nutrición antes del embarazo

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La preconcepción es el periodo que antecede al mo­mento del inicio del embarazo. Se piensa, con mucha frecuencia, en la mujer cuando se habla de este tema, pero también el hombre debe ser tomado en cuenta en el momento que vamos a intervenir la alimentación y nutrición de una pareja desde que se decide tener un hijo.

Es importante tratar a los dos miembros de la pareja para lograr con éxito un em­barazo viable y saludable.  Esto porque la nutrición va a incidir de manera muy significativa en la salud de la gestante, el producto, el emba­razo, la labor del parto y hasta en la lactancia.

Todos estos elementos son impactados por el tipo de alimen­tación que tenga la mujer en este segmento del ciclo vital.  Es por esta razón que la pareja debe consultar con un nutriólogo clínico, que formará parte del equipo responsable del acompaña­miento durante el embarazo.

Si la persona que ha de­cidido tener un hijo no cuentan con un peso saludable, debemos iniciar el plan para lograr este objetivo y así lograr una concepción satisfactoria. Esta decisión es parte importante de la prevención de malformaciones congénitas y complicacio­nes durante la gesta­ción.

 

La anatomía, nutrición y otros factores que influ­yen en la concepción.

Se necesita una anatomía normal de los órganos se­xuales de cada uno de los miembros de la pareja para que haya una buena concepción. Unas trompas de Fa­lo­pio con todas sus estructuras en buenas condiciones y con capacidad funcional efectiva para que se realicen los procesos que intervienen en la fertilidad.

La forma y constitución del espermatozoide intervie­nen en su destreza titánica para moverse y unirse al óvulo, que también debe tener una estructura normal para cumplir con su función de formar un nuevo ser humano.

Hay una serie de factores que pueden afectar la posibilidad para lograr la fecundación de manera correcta como un estado físico inadecuado, desnutrición, obesidad, niveles elevados de in­gesta de alcohol porque disminuyen la capacidad reproductiva y ponen en riesgo el crecimiento y de­sarrollo del producto.