La xenofobia es la expresión más humillante contra un ser humano. Ese odio al extranjero ha traído como resultado acciones de barbarie que llenan de espanto las páginas de la historia.

En estos días hemos presenciado acciones que nos preocupan porque se puede estar abriendo espacio a la intolerancia, y el respeto hacia seres humanos que por diversas razones tienen que emigrar.

En Iquique, Chile, vimos como una multitud quemó pertenencias de migrantes venezolanos, dejándolos en el desamparo. Las imágenes han dado la vuelta al mundo.

Mientras que en el municipio Del Río, Texas, Estados Unidos, los vídeos mostraban imágenes desoladoras en donde guardianes fronterizos a caballo, perseguían a migrantes Haitianos como si estuvieran atrapando animales. ¡Qué horror!

 

Nos reconforta saber que tanto en Chile, como en Estados Unidos, estas oraciones han sido rechazadas y condenadas por amplios sectores de la población.

Esta situación migratoria nos toca de cerca a los dominicanos porque aquí tenemos la presencia de miles de haitianos que llegan a nuestro territorio huyendo de su país por la crisis social, política y económica que sufre ese hermano pueblo.

Cuidado si caemos en la trampa de fomentar el  odio y el maltrato hacia ellos. Sabemos que nuestro país no puede encontrar solo la solución a los graves problemas que sufre Haití. Es necesario que la comunidad internacional sobre todo las grandes potencias no continúen indiferentes ante este episodio. Deben hablar menos, y hacer más. Es urgente la solidaridad con Haití. ¡Pero ya!

4 COMENTARIOS