Hay que conocer para mejorar

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“No se supone que seamos perfectos. Sólo se supone que demos lo mejor diariamente y mejoremos en los aspectos que hemos fallado. Las dificulta­des aparecen en tu ca­mino para enseñarte una lección. Al aprender, las lecciones, transformas las dificultades en bendiciones”. (Kareng Berg).

Buenos días. Estoy convencido de que las situaciones por las que pasamos una y otra vez, buscan darnos una respuesta que a veces no queremos leer y vie­ne una y otra vez hasta que podamos entender que de ello debemos abrir los ojos desde el corazon y aprender. Recuerden qué sucedió con el faraón egipcio que apesar de haber sufrido y su pueblo las siete plagas, nunca ce­dió hasta que no le llegó la peor de todas. Y aun así, permitió que el odio y la venganza al final le poseyera, que nunca aprendió de sus lecciones colocadas en su camino. Lo mismo nos pasa, tenemos nuestras plagas o nues­tros pozos como José, que si aprendió de la experiencia vivida y en vez de quedarse en el con odiar o vengar a sus hermanos una vez fue sacado, decidió echar hacia delante dando mejores cosas de si mismo en vez de per­der el tiempo odiando o culpando a todo mun­do. Qué plagas o pozos tienes tú que no acabas de aceptar o resolver que siguen apareciendo en tu vida y en vez de enfrentar lo que viene, te dedicas a echar tus propios obstáculos o a culpar a los demás, cuando está en ti lo que te afecta o no.

Cuando está en ti lo que consideres o no importante. Hay quie­nes tienen nueva vez la oportunidad de hacerlo mejor con un segundo hijo e hija; o en su re­lación con pareja o amigos. Hay quienes viven más pendientes de lo que hacen los de­más que a mejorarse asimismo. La vida es un camino que puede ser tortuoso o no para ti, dependiendo qué actitud asumimos.

Qué dejamos que entre o salga de nues­tros corazones y que podamos tener la oportunidad y aprovecharla de asimilar las expe­riencias y hacerlas sa­bi­duría para que poda­mos crecer día a día y no quedarnos estancados recibiendo las mismas plagas y pozos, porque la soberbia, or­gullo y encono no nos deja avanzar. No menosprecies lo que puedes estar recibiendo hoy, puede ser una dicha o una sanción, dependiendo cómo te consideras y te amas. Debes cuidar de no seguir hundiéndote en el mismo pozo, ver la gracia que estás recibiendo ora con ellas salir adelante.