Fray Rafael Antonio Liz nuevo sacerdote agustino

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Fue ordenado por Monseñor De La Rosa

 

“A partir de hoy serás un chico superpoderoso”, le expresó Mons. Ramón Be­nito de La Rosa y Carpio, al nuevo sacerdote Fray Rafael Liz en su homilía de ordenación presbiteral, el pasado sábado 28 de septiembre.

La ordenación se realizó en la Parroquia Santa María Reina de los Trinitarios, en Santo Domingo. El nuevo sacerdote pertenece a la orden religiosa de San Agustín.

Mons. De La Rosa aquejado de una fuerte gripe, explicó que, aunque se sentía débil humanamente no podía dejar de ordenarle sacerdote: “Solo un Obispo puede conferirte el sacramento del orden sagrado, no puedo pedir que ningún sacerdote me sustituya, por eso hago este esfuerzo y me alegro de poder hacerlo para el bien de la nuestra Iglesia”.

Fray Rafael Antonio Liz Hernández nació en Los Cacaos Tamboril el 29 de noviembre de 1988.

En el 2003 ingresa al Seminario Menor San Pío X, donde termina allí su bachillerato.

En el año 2008, ingresa a la Orden de San Agustín, en el Aspirantado Casisiaco.

Del 2009 al 2013 cursa en el Seminario San Alonso de Orosco sus estudios de Filosofía.

Sus primeros votos fueron el 5 de julio del 2014 en el noviciado interprovincial de Chile.

Cursa sus estudios teo­lógicos en el 2015 en España en el Centro Teológico San Agustín.

El 24 de febrero 2018 hace su Profesión Solemne, y es ordenado Diácono ese mismo año, el 6 de octubre.

Actualmente está destinado a la Parroquia Santa Cecilia y colaborador en el Seminario San Alonso de Orosco.

El Obispo en una sencilla y emotiva homilía, le explicó que a partir de ahora sería un chico superpoderoso porque el poder que el sacramento le daría no lo podía tener ningún hombre que no fuera ordenado sacerdote.

“A través de esta unción que tendrás hoy, ungirás a los enfermos, les verás curar o les verás morir, pero de ma­nera distinta después que los unjas. Tendrás el poder de perdonar los pecados a los que te los confiesen. Muchos aquí agarrarán un pan en sus manos, pero tú, cogerás un pan en tus manos ungidas y lo convertirás en el cuerpo de Cristo. Esos son unos especiales super poderes que te da la Iglesia en este momento a través mío”, le expresó Monseñor.

Al colocarle el anillo, Mons. De la Rosa le explicó que la comunidad era su esposa y que tenía que ser un buen esposo para ella y le pidió que hiciera siempre el esfuerzo de ser un chico bueno, porque así trata Cristo a su esposa la Iglesia.

Fray Rafael agradeció a todos los que han sido parte de esa vocación, destacándose la motivación de su abuela, a la que se dirigió varias veces en la asamblea, así como el acompañamiento que le han dado sus compañeros de se­minario, muchos de ellos sa­cerdotes de la Arquidiócesis de San­tiago que asistieron a su ordenación para vivir con él este importante momento.

La Iglesia Católica Domi­nicana y la Orden de San Agustín se alegran de tener este nuevo sacerdote para el servicio de la Evangelización y administración de los Sacramentos.