Estudio sobre el libro apócrifo “Hechos y Martirio de Bernabé”

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3.- Contenido.

Comienza con una presentación del autor con tintes apocalípticos, parecido al comienzo del Apocalip­sis de Juan, pero con característica epistolar (1,2,3). En el número tres hay una especie de alusión a la labor que como relator del Evangelio ha hecho Marcos. Luego la visión que ha tenido es explicada por Ber­nabé(4).

Después pasa a explicar el incidente con Pablo, primero ponde­rando el viaje y señalando que su abandono de la misión se debió a un impedimento del Espíritu Santo(5). Pasa a relatar su nuevo encuentro con Pablo, ante el cual siente temor y señala la irritación de Pablo hacia él, dice que Pablo no desea saber nada de él, según él, la razón fue unos pergaminos que dejó en Panfilia(6).

Hace una presentación muy pasiva y nostálgica de la separación de Pablo y Bernabé, en la que en pri­mer momento se presenta un Pablo haciendo reproches a Bernabé, en contraste a la actitud que este asume de oración y lágrimas por la separación (7,8,9), a la vez habla de una visión que dice tener Pablo en la que presenta como de orden divina dicha separación y la ida a Chipre(10).

En el viaje, antes de llegar a Chi­pre, pasan por diversos lugares don­de Bernabé instruye y convierte algunos al cristianismo, e incluso bautiza, y lo que los nuevos convertidos le obsequian, él se lo regala a los pobres (11,12,13). También se hace presente la autoridad del apóstol para determinar quién le sigue o no (14).

Al llegar a Chipre Bernabé co­mienza haciendo milagros al curar enfermos imponiéndoles el evangelio de Mateo (15); pero también él y sus acompañantes son rechazados debido a los cultos idolátricos de algunos lugares (16). Se recuerda su viaje anterior a la isla con Pablo y comienza a consolidar una comuni­dad que encuentra constituyendo un obispo (17).

En el escrito Bernabé y Marcos atraviesan toda la isla y a su paso la gente va recibiendo la fe, sobre todo judíos (22), y también van experimentando el rechazo de algunos lugares. Es notable la alusión al culto idolátrico de Apolo, con característica del culto a Dióniso que Ber­nabé en una ocasión maldice y se produce una catástrofe (19, 20, 22).

Aparece un tal Barjesús que cons­tantemente aparecerá y se opondrá a lo que va diciendo y realizando Ber­nabé (18, 19, 20 23), llegando hasta la persecución. Ante el rechazo que van encontrando en algunos lugares, realizan el gesto apostólico del Evangelio de sacudirse el polvo de los pies (20,21).

Al final del escrito se narra la muerte de Bernabé que es realizada por los judíos, instigados por Barje­sús; Bernabé es quemado hasta re­ducirlo a polvo, en la noche toman sus cenizas, la sellan con plomo, para echarla en el mar (23); Marcos lo narra como idea suya, y la ceniza es metida en una gruta, sufren du­rante varios días la persecución de los judíos y cuando escapan parten hacia Alejandría (24,25,26) y él comienza a predicar y a evangelizar a los que se le acercan.

4.-Conclusión

Una función de la literatura apó­crifa en muchos casos es explicitar una serie de silencios que se dan en las Sagradas Escrituras, ante una serie de pasajes que quedan como truncados por los hagiógrafos, y tra­diciones que se han desarrollado al margen de la Biblia y piden una justificación de la misma. Este sería el caso, a mi parecer, del escrito apó­crifo que hemos estudiado.

Este apócrifo de los “Hechos y martirio de Bernabé” parece que busca justificar la tradición chipriota del apóstol y también la de Mar­cos en Alejandría, junto a una explicación asequible a lo ocurrido entre Pablo y Bernabé, que ameritó su separación, ante lo cual Lucas hace un corte para seguir el itinerario de Pablo, sin aludir más adelante a la consecuencia que tuvo esta separa­ción, que según el escrito se constituyó en la base de dos tradiciones apostólicas.