El diácono Santiago Guzmán ha pasado a la Casa del Padre

0
109

Moca.- El diácono Pedro Santiago Guz­mán Bencosme, nació en Juan López Abajo, Moca, el 23 de mayo de 1929. Era hijo de Pedro Rafael Guzmán Camacho (don Fello) y Eladia Bencosme (doña Lala), quie­nes procrearon una larga familia de 11 hijos.

Al terminar el bachillerato in­gresó a la Fuerza Aérea Domini­cana, porque quería ser piloto. Allí duró cuatro meses, pues lo expulsa­ron por ser mocano y de apellido Bencosme, ya que era familia de Cipriano Bencosme, considerado un enemigo de Trujillo. De ahí pasó a estudiar a la Universidad de Santo Domingo, donde se graduó de odontólogo, el 25 de febrero de 1958. Ejerció su profesión en la ciudad de Moca.

Contrajo matrimonio con Isabe­lita Bencosme, el 25 de diciembre de 1960, en la iglesia Sagrado Co­razón de Jesús, en Moca. Procrea­ron cinco hijos. Hay que destacar que esta pareja vivió 59 años de unión matrimonial, solo la muerte provocó la separación física, como dice la frase: “hasta que la muerte los separe”.

En la década del 60 hizo el Cursillo de Cristiandad, siendo él y Artagnán Pérez dos fervientes cursillistas en la ciudad de Moca, llegando a formar parte de la Escuela de Dirigentes; además, él y su espo­sa, Isabelita, pertenecieron al Movi­miento Familiar Cristiano, desta­cándose por la entrega y dis­poni­bilidad, también, desde la Pas­toral Familiar fueron promotores del método Billings. Ambos se dedica­ron con mucho empeño a la Pas­toral Familiar.

Después de una larga trayectoria de compromiso pastoral, Mons. Roque Adames Rodríguez, Obispo de la Diócesis de Santiago de los Caballeros en ese momento, que conocía bien esta pareja de esposos, le propone, a través de Monseñor Vinicio Disla, el inicio de una nue­va experiencia eclesial que se llama diaconado permanente. Este ministerio era muy poco conocido en el mundo, ya que era una propuesta del recién concluido Concilio Vati­cano II.

Inicia los estudios para el diaco­nado permanente y el 25 de mayo del año 1969 fue ordenado diácono permanente junto a Cristino Colla­do y José Inocencio Torres, siendo  los tres primeros diáconos permanentes ordenados en el país y en América Latina, un gran privilegio para nuestra Iglesia de Santiago. Santiago Guzmán ejerció el diaco­na­do dignamente por aproximadamente cincuenta años.

El pasado sábado 27 de abril, a la edad de 90 años, murió nuestro hermano Santiago Guzmán, un hombre que vivió su fe desde la familia, el trabajo y el ministerio diaconal.