Comunicar para humanizarse

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Una de las definiciones más sencillas que pudiéra­mos dar es que humanizar es el arte de :

 

1) Hacer más humano al ser.

2) Hacer digna la vida del hombre y coherente con los valores.

3) Vivir con dignidad.

4) Respetar los Derechos Humanos.

5) Practicar los valores humanos.

6) Compromiso social.

7) Ser sensibles a los demás y practicar las habilidades sociales.

 

Sin duda, huma­nizar nuestro mundo actual implica que las personas hagan gestiones pensando en los seres humanos.

No es posible improvisar en este sentido ya que las familias tienen una tendencia digital excesiva de res­ponderse por celulares y medios electrónicos.

Veamos algunas de las ventajas de humanizarse:

1) Personalizar la comunicación.

2) No es necesario crear mensajes constantemente.

3) La persona es el ­centro.

4) Ganas en atracción.

 

Al personalizar se atrae y se conquista a través del ser humano. Y no es necesario crear mensajes constantemente hasta presionar la capacidad de atención de los demás.

Cuando la persona es el centro, ésta se importantiza y comprende la capacidad de atención, y esto atrae a comunicarse por el sentido de aprecio y valoración.

A pesar de que el nivel de educación de los dominicanos es mayor en la actua­lidad, el sentido cibernético invade la humanidad y nos hace reflexionar y valorar que las personas se nos acerquen con sentido humano.

Recordar que los sentimientos de amor, estima, reconocimiento, alegría y tristeza son humanos y solo son perceptibles por vía del contacto, no por medios electrónicos.

Oremos para que Dios nos provea cada día de una red social humana y no tan moderna como la cibernética donde es probable que todos nos enteremos de lo mal que le puede estar yendo a alguien .

Usemos el valor de la comprensión y la familiaridad para entender los avisos de divorcios, fa­llecimientos o malas noticias.

Difundamos también un poco de positivismo que aunque escasea algunas personas han comprendido que no debemos presionar un mundo de malas noticias.

 

Recordar Sabiduría 1:4 :

 

La Sabiduría no entra en un alma que hace el mal, ni habita en un ­cuerpo sometido al ­pecado.