Un pueblo al cual se le niegue una educación de calidad y asequible para todos, no tiene futuro.

De ahí la importancia que tiene la reunión sostenida el pasado lunes 29 de agosto entre el ministro de Educación Ángel Hernández y el presidente de la Asociación Dominicanos de Profesores, ADP, Eduardo Hidalgo. Allí abordaron algunas de las debilidades de nuestro sistema educativo.

Albergamos la esperanza que este encuentro será el primer paso para establecer unas relaciones armoniosas y respetuosas, entre el gremio magisterial y el Ministerio. Esto permitirá ir encontrando la ruta a seguir para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, tan necesario para nuestros estudiantes.

Por ejemplo, es inconcebible que teniendo este Ministerio un presupuesto tan alto, todavía haya déficits de aulas. Que no se paguen de manera puntual los locales alquilados, donde reciben docencia cientos de estudiantes que no encuentran espacio en los planteles escolares.

También nos duele seguir escuchando a padres y madres elevando un grito al cielo cada año, porque no consiguen cupo para que sus hijos puedan iniciar el año escolar.

¿Qué se ha hecho con tanto dinero? ¿La lucha por el 4% fue en vano? ¿No han encontrado los funcionarios de Educación la forma eficiente de jerarquizar las inversiones en ese renglón medular de toda nación?

Ya es hora de buscar soluciones eficaces en el área educativa. Solo así obtendremos mejores calificaciones en las evalua- ciones que se realizan a nivel latinoamericano. Países con menos recursos económicos, para invertir en el sector educativo, nos aventajan y presentan logros palpables en este sector. No perdamos más tiempo.