El Éxodo

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El Éxodo es uno de los libros más clásicos de la Biblia, es para la religión judía, lo que para nosotros son los evangelios. Su tema ha sido siempre atrayente y admirado por todo el que llega al universo bíblico, sobre todo, aquellos empeñados en la liberación de la gente y de los pueblos, pues en parte es un canto a la libertad y al deseo de liberación de los oprimidos de la tierra; en él se narra cómo Dios libera a Israel de la esclavitud de Egipto y lo forma como pueblo suyo mediante una alianza.

El libro comienza en donde nos deja el Génesis: en Egipto, con Israel convertido en todo un pueblo y su posterior situación de esclavitud, con el control natal implementado por el faraón egipcio, para que no siguieran multiplicándose los judíos. Todo esto ocupa lo que sería la introducción del libro.

El mismo se divide en dos grandes partes: la liberación del pueblo, con el acontecimiento de la pascua (caps. 1-18) y la alianza en el Sinaí (caps. 19-40). Para la composición del libro trabajaron varias tradiciones de escritores, como el deuteronomista y el sacerdotal. El producto literario y teológico que nos llega, fue fruto de por lo menos unas tres redacciones que concluyen con su forma original en el siglo VI a. C., como todo el Pentateuco.

Hay en toda la trama del libro tres protagonistas: Yahvé, Moisés y el pueblo. El Dios Yahvé se presenta con una nueva imagen, no ya la de creador y revelador, sino como liberador ante el cual ninguna opresión o súplica de intervención suya le es indiferente. 

Moisés, como mediador ante Dios y el pueblo, encarnando con sus vicisitudes el llamado que Dios le hace. Y el pueblo que clama al Dios de los padres, le pide su liberación y hace un pacto, una alianza con Yahvé, donde ellos serán su pueblo y él será su Dios, y recibe los elementos constitutivos de dicho pacto que son los mandamientos, aunque es un pueblo quejoso e inconforme, débil y vulnerable, pero siempre esperanzado en el auxilio divino.

Tomando en cuenta las dos grandes partes del libro, podemos señalar sus grandes temas. 

En la primera, la liberación de Egipto y la Pascua tenemos: La opresión y el llamado de Moisés (caps. 1–4) donde Israel sufre esclavitud en Egipto, Dios llama a Moisés desde la zarza ardiente para que saque a su pueblo. 

La liberación: las plagas y el paso del mar (caps. 5–15), Moisés enfrenta al faraón, Dios envía las diez plagas, el pueblo sale de Egipto y cruza el mar rojo. El camino por el desierto (caps. 16–18), Dios alimenta al pueblo con el maná y el agua de la roca, Israel aprende a confiar. 

En la segunda: la alianza en el Sinaí (caps. 19–24) Dios se revela en el monte Sinaí, entrega los diez mandamientos, se sella la alianza. El becerro de oro y la misericordia (caps. 32–34), el pueblo cae en la idolatría, Moisés intercede, Dios renueva la alianza. El tabernáculo (caps. 25–40) se construye la tienda del encuentro, la gloria de Dios habita en medio del pueblo.

Podríamos decir en una sola frase, que el Éxodo es la historia de un Dios que libera, acompaña, educa y hace alianza con su pueblo, en eso consiste la teología y mensaje del libro, y desde esa

clave de lectura es que debe interpretarse. Sin menospreciar el tema del Dios que no es indiferente a las situaciones de opresión y hace algo, invitándonos a nosotros sus hijos a hacer lo mismo.