Mons. Valentín Reynoso (Plinio), msc
La Hermandad del Corazón de Jesús realizó su tradicional retiro cuaresmal en el Monte de Oración, el pasado domingo 22 de febrero. Fue un día de oración y regocijo en el Corazón de Jesús.
Qué alegría comenzar la Cuaresma como Hermandad junto a Jesús, en un mismo espíritu y un solo corazón, con el ardiente deseo de vivir esta experiencia como un encuentro con el amor y los sentimientos de su Sagrado Corazón.
El retiro fue dirigido por Monseñor Héctor Rafael Rodríguez, msc, Arzobispo Metropolitano de Santiago, formado en la Espiritualidad del Corazón de Jesús desde su infancia, y animador nacional de este movimiento, cuando era Superior de la Provincia Dominicana MSC, luego como obispo de Diócesis de La Vega y ahora en la Arquidiócesis de Santiago.
La Hermandad esta vez compartió con uno de sus obispos más cercanos, y gozó de las delicias de la fuente del Corazón de Jesús, bebiendo del manantial de la Vida.
Monseñor Héctor Rafael desarrolló la reflexión en torno a las tentaciones de Jesús en el desierto, fijando la atención en la astucia del maligno y la sabiduría de Jesús, respondiendo con la Palabra de Dios a cada una de las propuestas del tentador.
Luego retomó el tema de la Cuaresma como tiempo para preparar a los creyentes a la celebración de la Pascua, insistiendo en las exigencias de la oración, el ayuno, la conversión del corazón y la penitencia, como expresión de nuestro deseo de salir de nuestros egoísmos y de vivir según Dios, al estilo del corazón manso y humilde de Jesús.
Con la participación de más de 3,500 miembros de la Hermandad, acompañados del Padre Sandy, msc, Director Nacional; Andrés de la Rosa y Fe María, de la directiva nacional, y los Coordinadores diocesanos y parroquiales de las ocho diócesis que estuvieron presentes (Arquidiócesis de Santo Domingo y de Santiago y las diócesis de Stella Maris, La Vega, San Fco. de Macorís, Puerto Plata, Baní y Mao-Montecristi).
Vivimos una magnífica experiencia de fraternidad y oración, renovando nuestro compromiso de vivir según las actitudes del Corazón de Jesús y practicando el ABC: Amabilidad, Bondad y Caridad del carisma que nos dejó el Padre Julio Chevalier.
Desde sus orígenes en Issoudun, Francia, Julio Chevalier sacó el Carisma a la calle y lo puso en manos de los laicos para darlo a conocer y extenderlo por el mundo bajo el lema de “Amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús”.
Nuestra misión como miembros de la Hermandad, y nuestro compromiso, consiste en hacer presente el reino de Dios como testigos y servidores del amor del Corazón de Jesús.
Este retiro ha sido una ocasión para reanimar nuestra vida espiritual y reajustarla según el espíritu de la Cuaresma, desde nuestra condición de cristianos consagrados al Corazón de Jesús, testigos del amor y misericordia.
Que Nuestra Señora del Sagrado Corazón cubra con su manto maternal a todos los que se esforzaron en participar en este retiro cuaresmal y nos conduzca a todos al corazón de su Hijo amado.
Felicidades por su presencia y participación en el retiro de la Hermandad.



