José Jordi Veras Rodríguez.

A través de los años y la experiencia, hemos aprendido que lo más importante es vivir el hoy, no pensar en lo que ayer sucedió o en lo que sucederá al otro día de escribir este artículo.

Hoy día, muchas de las situaciones que se presentan al ser humano, es que ha olvidado preguntarse: ¿Qué es lo realmente importante de la vida? El vivir quedándose en el ayer o angustiarse por aquello que aún no ha sucedido.

Y está el hecho de que uno de los grandes errores y problemas de nosotros los seres humanos, es pensar, como decía el astro del baloncesto de la NBA, Kobe Bryant, “el peor de los yerros de los humanos, es creer que tiene tiempo”. Y esto lo decimos, porque postergamos muchas cosas sencillas, simples, pero que tienen un valor inconmensurable en todos, como demostrarles el cariño, amor, solidaridad y aprecio a todos los que amamos o con los cuales nos relacionamos. Dejamos que el tiempo se nos vuelva arena o se nos diluya entre los dedos.

A veces gastamos parte de nuestra vida en pleito como con el mundo, como si el mismo nos debiera algo. O vivimos como si fuera con un sable o espada en la mano, no bajamos la guardia para buscar la concordia, la tranquilidad y la paz.

En estos días nos encontramos con un escrito de un reconocido músico que hace un tiempo murió y que escribió como una especie de mandamientos personales sobre lo que había aprendido, al saber que su muerte era inminente.

Antes de partir en junio de 2020, Pau Donés, vocalista de Jarabe de Palo, dijo algo que estremeció al mundo:  “Estoy enfadado con el cáncer porque no me quiero ir, ahora no me viene bien irme. Preferiría vivir un poquito más, la verdad… pero es lo que hay. Y estoy bien conmigo mismo, en paz y tranquilo.”

“No hablaba desde la derrota. Hablaba desde la conciencia. Antes de irse, Pau dejó escritos sus mandamientos para ser feliz”.

“No como lecciones… sino como recordatorios urgentes para quienes seguimos aquí”.

“Los Mandamientos de Pau Donés

Vivir el presente.

  • No perder el tiempo pensando en el futuro
  • Dejar de creer en la suerte y creer en uno mismo
  • No hacer montañas de granitos de arena
  • Reír mucho, incluso cuando haya tristeza
  • Cantar en la ducha, en los bares, en las bodas, en las cenas con amigos o donde nos dé la gana
  • Decir “te quiero” sin vergüenza
  • Besarnos, tocarnos y abrazarnos más
  • Escucharnos tanto como sepamos compartir el silencio
  • Querer a los demás… y sobre todo, a nosotros mismos
  • Pelearnos lo menos posible. Estar enfadado es una gran y estúpida pérdida de tiempo. ¡Al carajo el ego y el orgullo!
  • Dejar de aparentar lo que no somos. Eso no sirve pa’ ná
  • Perderle el miedo a la muerte… pero también el miedo a vivir
  • Decidir por nosotros mismos. No dejar que otros decidan por nosotros
  • Cuando la vida cierre una ventana, romper el cristal y salir volando
  • Dejar que las cosas nos lleven donde sea, pero que nos vayan bien
  • Que los hipócritas, corruptos, pesaos, estúpidos y mentirosos se reprogramen: la vida
  • A las penas, puñaladas y al mal tiempo, buena cara… o mala, que tampoco pasa nada
  • Que la vida sea siempre un sueño
  • Darle calidad a la vida, porque belleza… sobra

Pau no nos enseñó cómo morir. Nos enseñó cómo vivir con verdad. Porque el tiempo es limitado, pero la forma en que vivimos ese tiempo lo es todo”.

Ojalá pudiéramos leerlo con detenimiento, es posible que no sean difíciles de realizar, pero cuando dejamos para después estas simplezas, es muestra de que creemos que realmente tenemos tiempo y dejamos de valorar lo que verdaderamente importa.

Que muchos de nosotros, no esperemos estar en nuestro lecho de muerte para valorar lo que realmente importa en esta vida, que es tan corta como un soplo, tal como dicen las Escrituras. ¡Recuérdenlo!