Cada 31 de enero celebramos el Día Nacional de la Juventud, y la familia salesiana celebra la fiesta de Don Bosco, “Padre y Maestro de la juventud”.
En ese contexto, cabe mencionar a Jarabacoa, donde la educación salesiana ha sembrado por décadas disciplina, fe y esperanza; allí el mensaje de Don Bosco se encarna en el acompañamiento cercano a la juventud. Su pedagogía, basada en la razón, la espiritualidad y el amor, enseña que educar, además de transmitir conocimientos, implica formar conciencia, carácter y sentido de pertenencia, preparando así a los jóvenes para asumir con responsabilidad su vida y su entorno.
Las escuelas salesianas han sido, históricamente, un puente entre los jóvenes y la educación formal, el deporte, la música, el contacto y respeto por la naturaleza. En ese espíritu surgieron los viajes, excursiones y jornadas juveniles al Mogote, promovidos por los salesianos como espacios de crecimiento humano y espiritual.
Subir al Mogote es una experiencia formativa que exige disciplina, silencio y capacidad de asombro. En la cima y en el recorrido, muchos jóvenes han aprendido a contemplar, a respetar a la madre tierra y a descubrir que el cuidado del entorno es también una expresión concreta de la fe, mientras se convive y se ponen a prueba capacidades físicas y emocionales escondidas para la juventud.
El Mogote dentro del Parque Nacional Baiguate, cuya altura es de 1,563 metros s.n.m., se eleva con serenidad en el espacio intramontano, resguardando fuentes de agua, biodiversidad y memoria geológica. Un aula natural que nos muestra que la creación es un don que se cuida, y que protegiendo el agua y el bosque protegemos el futuro de las comunidades.
Celebrar a Don Bosco este día, confirma una alianza profunda entre juventud, educación, espiritualidad y ecología, afirmando así que formar jóvenes con valores y proteger los espacios naturales son tareas inseparables. Ambas buscan preservar lo esencial, cultivar lo mejor del ser humano y asegurar que las nuevas generaciones hereden conocimientos, conciencia ética, compromiso con la vida y un territorio sano que sostenga sus sueños.




