Durante el pasado fin de semana las pertenecientes a la Fundación Mujer Iglesia vivieron un espacio profundamente humano y transformador. Mujeres de distintas edades se dieron permiso para detenerse, mirarse por dentro y reencontrarse con partes de sí mismas que habían quedado en silencio.

El taller, liderado e impartido por la Lic. Yvette Ramírez y la psicóloga Madelyn Gómez, se desarrolló a través de dinámicas de autocuidado, reflexión y diálogo respetuoso, se abrieron caminos de sanación. 

Hubo lágrimas que liberaron, risas que unieron y palabras que sanaron. Cada mujer pudo reconocer quién es, qué necesita, qué desea cuidar y qué está lista para soltar.

Este taller se convirtió en un lugar seguro, donde hablar sin herir, escuchar sin juzgar y acompañarse como hermanas fue posible. Muchas se fueron más livianas, más conscientes y con la certeza de que no están solas en su proceso.

Fue un encuentro que dejó huellas en el corazón y sembró semillas de cambio para la vida cotidiana.