María Consuelo de Jesús Morel nació el 2 de enero de 1934, en la comunidad de El Cañafístol, distrito municipal de Las Lagunas, Moca. Era hija de Francisco de Jesús y Ramona Morel, agricultores de firmes valores y profunda humildad.
Desde sus primeros años, María Consuelo mostró una inclinación especial por el servicio a los demás, el aprendizaje y con una inquebrantable fe cristiana. Desde su juventud, dedicó su vida al servicio de Dios y de su comunidad parroquial. Fue una mujer consagrada al amor, y su vida se definió por su entrega plena y desinteresada.
En la parroquia San Ramón Nonato fue catequista, encargada de la liturgia, responsable de los bautizos, y custodia de los ornamentos litúrgicos. Fue pionera en muchos aspectos de la vida parroquial. Perteneció a la Hermandad del Corazón de Jesús, la Consagración al Corazón Inmaculado de María y la primera cooperadora salesiana de su comunidad. Promovía las vocaciones sacerdotales con verdadero fervor. También impartió cursos de costura y repostería en el salón parroquial, contribuyendo así a la formación técnica de muchas mujeres. Era licenciada en Educación, hizo un Diplomado en Biblia y otros cursos.
Aunque María Consuelo no se casó, crió a tres jóvenes, a quienes ofreció amor, educación, guía espiritual y formación.
A pesar de los achaques propios de la edad, nunca dejó de servir a su parroquia, preparar el altar, y acompañar los momentos importantes de la vida sacramental de su comunidad.
Regresó a la Casa del Padre el 25 de octubre de 2025, a los 91 años, dejando tras de sí una vida plena, coherente y admirable. Ese mismo día, tras recibir a Jesús en la Eucaristía, tuvo su encuentro definitivo con el Señor.
Su funeral fue una expresión profunda de gratitud por parte de toda la comunidad, que la despidió como una educadora incansable, guía espiritual, mujer de fe y ejemplo de entrega desinteresada.




