El apego familiar

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José Jordi Veras Rodríguez

El amor en la familia es un ámbito que como seres humanos debemos preservar, porque es desde donde se cimienta la fuerza de toda persona.

Las Escrituras nos hablan de cómo debemos recordar los hijos, el cuidado y trato que debemos mantener por siempre con los padres, que han sabido estar presentes; esos para los que nunca existió el cansancio para buscar que a sus vástagos no le faltara un plato de comida o ropa o diversión, sea cual fuere, aquellos que supieron cumplir su responsabilidad aún más allá de lo exigido y lo pedido, en cuanto a educación, salud y expandir sus alas profesionales.

Nos dice la Palabra: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen”. Y creemos, que la mejor manera de mostrar el respeto por todo aquello que prendiste en la mesa de tu hogar, es hacer siempre lo mejor que puedas, cada acción en tu vida. Que siempre esté acompañada de la buena fe y de que todo cuanto hiciste fue pensando en lo correcto y nunca esperando que aun en su memoria, quedara el pensamiento de que se actuó de forma inadecuada. Y además, demostrar a cada ser querido, todo cuanto sientes por ellos, porque al fin y al cabo, eso es lo que engrandece a todo ser humano frente a Dios y a los buenos corazones.

Hoy en día, es común observar cómo algunos hijos maltratan a sus padres. O les aplican el peso del abandono. O no le demuestran el cariño, amor, apoyo y tiempo; que hoy requieren muchos de ellos, de la misma manera en que lo hicieron ellos, que siempre colocaron la responsabilidad de sus hijos, ante todo otro compromiso u obligación. Entonces, a padres abnegados, entregados y que supieron darlo todo, es que esos hijos deben saber responder y corresponder, tomando como base el hacerles saber que están ahí. 

Hace poco vimos un video en el que lo escenificaba el cantante David Bisbal junto a su padre, cuya memoria la ha ido perdiendo y en un diálogo hermoso, cargado de emociones encontradas, que todo el que lo ve, puede que le produzca algo distinto a lo que a otro le haya podido causar. En un momento, Bisbal le dice: “sé que no puedes recordarte de mí, pero lo importante es que yo sí me recuerdo de ti, y eso es lo importante”. Este video lo tenemos colgado en nuestra página de Instagram,  jordi.veras, para quien desee verlo.

“Y eso es lo importante”, claro, porque lo que realmente vale, es que como ser humano nunca debemos perder la gratitud, y menos con quienes lo dieron todo por nosotros, como los padres, por los hijos. Porque así desearemos el día de mañana, que nos traten y nos recuerden. Que nos muestren todo eso que sienten de nosotros.

Recuerdo una frase que escuché por ahí: “El hombre entendido, endereza sus pasos”. Quien logra comprender, que mejora como ser humano, cuando sabe manifestar y propiciar sus mejores sentimientos a los demás, crece. No desperdicies el tiempo en nimiedades y obstáculos para mostrar lo mejor de ti.

Si hoy te ha faltado algo por dar, ofrecer, desde el corazón a tus hijos, no dejes de hacerlo, por soberbia, orgullo, o alguna malquerencia, lo mismo que a tus padres. Porque al fin y al cabo, lo que realmente queda es eso, el mejor legado, el amor entregado y recibido. No dejemos de mostrar ese gran apego familiar que tanto bien hace en este mundo.