Beneficios de jugar ajedrez

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Segunda parte

En nuestro artículo anterior, señalá­bamos varios de los beneficios de jugar ajedrez. Por ello es importante enseñarlo como materia en nuestras escuelas y colegios, como ocurre en muchos ­países. Ahora abordaremos las habilidades e inteligencia emocional que origina el ajedrez.

Control emocional: el desarrollo de una partida requiere de un alto grado de control emocional. Un jugador no puede dejarse llevar por la ira o la frustración ante una mala jugada, pues tal vez no logre recuperarse. Cuando comete un error, debe actuar de forma fría para que el oponente no lo perciba y definir una nueva estrategia para so­breponerse. El ajedrez permite aprender a controlar los sentimientos de frustración cuando se pierde y convertirlos en energía positiva para afrontar el próximo reto.

Sentido de transparencia y adapta­bilidad: para jugar ajedrez se requiere darle seguimiento a una serie de reglas técnicas cuyo incumplimiento es pena­lizado. Tampoco el jugador puede culpar a otros de sus deslices. Son sus pro­pias capacidades y acciones las que de­terminan su desempeño. El jugador debe aprender a ser íntegro consigo mismo y con quienes le rodean. El ajedrez promueve la honestidad.

Sentido de logro y autoestima: el ajedrez es un combate mental donde el dominio del carácter es importante para ir subiendo el nivel de juego me­diante el estudio, esfuerzo y práctica. La suerte no es un factor de marcada incidencia. Es el mejoramiento de las habilidades y los conocimientos técnicos del jugador lo que contribuirá a su superación. Esto hace que conforme mejore en el juego, incremente su auto­estima y adquiera más confianza para aprender y enfrentar otras situaciones.

Iniciativa y empatía: el éxito en el ajedrez requiere de mucha iniciativa y creatividad. En el ajedrez es muy im­portante comprender la estrategia del oponente e interpretar sus emociones para anticiparse a sus acciones.

Trabajo en equipo y colaboración: a pesar de ser un juego individual, en el ajedrez también se compite por equi­pos. Para tener éxito se requiere la unión de todos los miembros del grupo. Este sentimiento de trabajo y colabora­ción lo observamos en los clubes de ajedrez, escuelas y colegios. Es común en los torneos que los jugadores analicen las partidas después de finalizadas, lo cual es un trabajo ejemplar de cola­boración para el mejoramiento y supe­ración personal.

Si se impartiera ajedrez de forma oficial en nuestras escuelas y colegios, tendríamos mejores estudiantes y seres más útiles para la Patria. La idea está ahí, ojalá se haga realidad.