Los dominicanos estamos presenciando un fenómeno social que no era parte de nuestro modo de ser. Antes los problemas se resolvían con el diálogo. De ahí la expresión de que hablando la gente se entiende. Hoy la realidad es distinta. Para muchos, la solución a un conflicto es la violencia. 

Con frecuencia presenciamos finales trágicos como consecuencia de una discusión entre vecinos de un mismo residencial, por la ocupación de un parqueo.

La falta de una cultura de paz aumenta cada día, las cifras presentadas por la Procuraduría General de la República, así lo demuestran. Tenemos que durante el pasado año 2021 se registraron en el país 982 casos de homicidios, 149 más que en el mismo periodo del año 2020. Otro dato que nos debe preocupar es observar que la mayor cantidad de  homicidios afecta al segmento poblacional comprendido entre 18 a 33 años de edad.

Desde CAMINO sugerimos a las autoridades nacionales ampliar los programas educativos y preventivos contra la violencia en todas sus manifestaciones. Así no podemos continuar. También es urgente que las familias asuman su papel en la trasmisión de valores hacia los hijos, sabiendo que las palabras conmueven, pero es el testimonio de vida lo que permanece.