Alegría y júbilo en los internos de Rafey

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Con gran alegría y gozo los internos de Rafey Hombres y Ra­fey Mujeres celebraron la memoria de la Vir­gen María bajo la ad­vo­cación de Nuestra Señora de las Merce­des. En un ambiente fraternal tuvieron la visita de Mons. Tomás Morel Diplán, Obispo Auxiliar de la Arqui­diócesis de San­tiago, el cual presidió la Santa Eucaristía.

Después de una adecuada preparación catequética, veinte in­ternos e internas ma­nifestaron su deseo de recibir en los Sa­cra­mentos de Inicia­ción Cristiana. Estos manifestaron que estar en los respectivos centros, les ha llevado a profundizar más en la fe, hasta el punto de abra­zar la vida sacramental.

En dicha fiesta estuvieron presentes las autoridades de los res­pectivos centros penitenciarios, los equipos que sirven en los dos centros, equipo de catequesis, los coordinadores de los dife­rentes grupos de ora­ción, familiares y amigos de algunos internos y sus padrinos de sacramento.

La alegría de este día era muy notable. Los internos iniciaban una nueva vida en gracia y para ellos este momento fue de singular importancia, pode­mos decir que este día marcó sus vidas. Mon­señor Morel les insistía en que debe haber un cambio radical en ellos ya que han recibido una gracia especial.

Los internos e interna de los centros se en-cargaron de preparar la Eucaristía. Las moniciones correspondien­tes y la decoración del templo fueron prepa­radas también por ellos. Con mucho entusiasmo las internas  organizaron la dramatización de la Virgen rompiendo las cadenas de aquellos que están privados de libertad.

Es bueno saber que en Rafey Hombres y Rafey Mujeres hay una comunidad cristiana que vive y celebra su fe desde su realidad. Esta comunidad la preside el padre Darinel y Sor Magdalena, encargados de la Pastoral Penitenciaria junto a un gran equipo de colaboradores.

En estos centros hay buenos cristianos, ya que han fallado a la sociedad, pero también han tenido la humildad para reconocer sus faltas. Les invitamos a conocer este mundo, un poco oscuro para la sociedad, pero en el que hay gente de buen corazón.