Transformar la educación no significa desconocer todo lo construido ni comenzar de nuevo cada vez que cambia una gestión. Significa aprender de la experiencia, preservar los avances, corregir las debilidades y establecer políticas públicas que puedan sostenerse más allá de los ciclos políticos.
Así habló el rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, PUCMM, padre doctor Secilio Espinal, en la reciente graduación de esta prestigiosa institución académica.
Su pensamiento llega en un momento oportuno, cuando todavía nos embarga la decepción ante los resultados que como país obtuvimos en las Pruebas Pisa, donde podemos decir, con tristeza, que reprobamos el examen.
Nos duele porque países del área, con un menor presupuesto para educación, nos superan en el aprovechamiento en materias esenciales como matemáticas, ciencia, y lectura.
Es que el sistema educativo dominicano tiene muchas debilidades que tenemos que superar. Entre ellas está el hecho de darle continuidad a los procesos que han sido exitosos, impulsados por el Ministerio de Educación, durante las distintas gestiones.
Recordemos que los caminos no se hicieron solos, las huellas de bien dejadas por otros, nos hacen más fácil el recorrido para llegar a la meta.




