La Hermandad de Emaús, realizó simultáneamente sus retiros en San Francisco de Macorís y en Nagua, reafirmando así su compromiso de anunciar a Jesucristo Resucitado y fortalecer la vida cristiana en las diferentes zonas pastorales.
Las clausuras realizadas en estas dos ciudades se vivieron en un ambiente de alegría, fraternidad y profunda experiencia de fe, donde los participantes renovaron su encuentro personal con Cristo y su compromiso con la Iglesia.
Con estas actividades, la Hermandad de Emaús continúa avanzando en su objetivo de fortalecer las estructuras organizacionales y pastorales en todas las zonas de la Diócesis, promoviendo la integración, el crecimiento espiritual, la evangelización y el servicio.
Las celebraciones eucarísticas fueron presididas por Mons. Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, Obispo de la Diócesis, y el padre Amable Fernández, Asesor Espiritual de la Hermandad.
En ambas celebraciones resonó con fuerza el anuncio central de la espiritualidad de Emaús: “¡JESUCRISTO HA RESUCITADO!”
Este anuncio constituye el corazón de la experiencia de Emaús: encontrarse con Cristo vivo, renovar la fe y regresar a la comunidad para dar testimonio de la vida nueva que nace de la Resurrección.
La Hermandad agradeció a los sacerdotes, servidores, comunidades parroquiales y participantes que hicieron posible estos retiros.





