El Centro de Pensamiento Estratégico hizo un reconocimiento al doctor Alejandro Pichardo Pantaleón y al maestro Juan Núñez Collado. 

El acto  fue celebrado en el Ateneo Amantes de la Luz, donde fueron exaltadas sus valiosas trayectorias y sus aportes al desarrollo de la República Dominicana.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Santiago Nolazco Núñez, secretario general del Ateneo Amantes de la Luz.

El discurso central estuvo a cargo del maestro Radhamés García González, secretario del Centro de Pensamiento Estratégico, quien manifestó su gratitud, admiración y respeto hacia dos dominicanos excepcionales, como son, el doctor Alejandro Pichardo Pantaleón y el maestro Juan Núñez Collado, destacando que ambos son hijos de la época que les tocó vivir, pero nunca fueron prisioneros de ella, ni rehenes de las circunstancias históricas que enfrentaron.

Durante su intervención señaló que, aunque desarrollaron trayectorias distintas, ambos comparten una misma convicción, poner sus capacidades al servicio de los demás, razón por la cual han trascendido en sus respectivas áreas y han despertado un profundo respeto dentro y fuera de la República Dominicana, convirtiéndose en referentes de integridad, compromiso y servicio.

Asimismo, resaltó que el doctor Alejandro Pichardo Pantaleón ha realizado extraordinarios aportes a la medicina dominicana como académico, investigador y maestro, dedicando gran parte de su vida a la formación de profesionales de la salud y a la generación de conocimientos científicos, además de mantener un profundo amor por su comunidad natal de Ojo de Agua, contribuyendo a preservar su identidad y su historia.

Del mismo modo, destacó que el maestro Juan Núñez Collado ha desempeñado un papel trascendental en el ámbito religioso, la educación superior, la innovación empresarial y la promoción de las organizaciones comunitarias, convirtiéndose en una figura ampliamente respetada por su firme compromiso con el desarrollo nacional y su permanente vocación de servicio al país.

La actividad concluyó con una parte artística a cargo de Martha Franco.