Por José Miguel Cruz

Pontezuela, Tamboril. La comunidad católica de San Benito Abad celebró, del 2 al 11 de julio, sus fiestas patronales, las primeras realizadas tras la inauguración y bendición de su nuevo templo, un acontecimiento que marcó un momento histórico para los feligreses.

Durante diez noches, diferentes sacerdotes presidieron las eucaristías en un ambiente de fe, fraternidad y renovación espiritual. Las celebraciones reunieron a familias, comunidades vecinas y visitantes que se unieron para honrar al santo patrono.

Uno de los aspectos significativos de estas festividades fue que cada sacerdote invitado reflexionaba cada día un valor humano y cristiano. Cada jornada invitó a los asistentes a profundizar en virtudes como el amor, la fe, el perdón, el respeto, la paz, la humildad,  la justicia, la esperanza, la honestidad y la compasión, promoviendo su vivencia en la familia y la comunidad.

Estas fiestas culminaron con alegría y devoción, con la procesión con el patrono San Benito por el pueblo, y el cierre, con la Eucaristía presidida por el párroco el padre Javier Báez. Dios siga bendiciendo su Iglesia.