Por: Isabel Valerio Lora, MSc.    

Isabelvlora@gmail.com

“El mundo tal como lo hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento. No se puede cambiar sin cambiar nuestra forma de pensar.”  Albert Einstein

Los  avances de  la  tecnología digital  han  cambiado el modo de vida de los individuos,  orientados a una mayor comunicación y la apertura de fronteras por medio de  las relaciones  sociales. Esta  tecnología, de  acuerdo con algunos estudios, puede estar  cambiando el cerebro y hábitos de vida de manera positiva como negativa. (Small et al., 2020).

Dentro del uso y abuso de la tecnología, nos encontramos con la adicción a los videojuegos, que consiste en un patrón de juego persistente y recurrente que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo durante un periodo mínimo de un año, ya sea  para los juegos por internet o en línea. (OMS, 2022).  Esta adicción no se define por el número de horas que se juega a los videojuegos al día o a la semana, como muchos padres nos preguntan. Se define por las consecuencias y repercusión que tiene en las distintas áreas de funcionamiento de la persona.

El juego excesivo (más de 9 horas a la semana) puede cambiar la estructura cerebral y crear tolerancia, similar a otras adicciones. La dopamina liberada genera dependencia.

Dentro de los síntomas de uso y abuso de los videojuegos, uno de los  que más  llama la atención es la dificultad para detenerse, los fabricantes de video juego, utilizan una tecnología que es sumamente adictiva. El exceso de pantallas durante largas horas puede desencadenar ansiedad, irritabilidad, trastornos en el estado de ánimo, aislamiento social e incumplimiento de las obligaciones. Adicional de un incremento en la ingesta de alimentos.

Relación entre Videojuegos y abuso de comidas.

Los videojuegos promueven un mayor consumo de alimentos, con un superávit calórico observado de 163 kcal al día por persona, a menudo sin que exista hambre real.

Las largas sesiones de juego suelen ir acompañadas de snacks y bebidas azucaradas, poco saludables que aumentan el riesgo de obesidad y problemas de salud física.   

Según la Universidad de Brown, se  utiliza la comida como mecanismo de defensa contra el estrés o el aburrimiento, a menudo intensificado por el aislamiento.

La adicción a los videojuegos y a la comida pueden ir de la mano con otros comportamientos adictivos como el uso problemático de redes sociales.

Señales de Alerta y para pedir ayuda:

Conductas irritables cuando no pueden jugar, deterioro de su autoimagen (mucho descuido de su  higiene personal, habitación con mucho desorden y basura), aislamiento, falta de contactos sociales fuera de sus amigos de juego,  pérdida de interés en hobbies previos.

Los Videojuegos  y el abuso de  la comida, comparten los mismos  mecanismos cerebrales de recompensa y, a menudo, coexisten como conductas adictivas, donde los videojuegos pueden fomentar un estilo de vida sedentario. (Chen  et  al.,  2022),  y un mayor consumo de alimentos poco saludables. Ambas condiciones pueden surgir como un intento de evadir la realidad o gestionar emociones, generando tolerancia y necesidad de más tiempo de juego o comida para obtener satisfacción.

Cuando existen estos dos trastornos interfiriendo en la vida de alguien, es fundamental buscar ayuda profesional de un psicólogo clínico, quien ayuda a buscar el equilibrio entre el ocio digital y la vida diaria, para evitar una dependencia que perjudique su salud integral.