Organizada por SSCC, FMA, SDB en conjunto, participan más de 600 niños, niñas y preadolescentes. Fue una alegría inmensa poder transmitir el amor de Jesús a todos ellos, y que vuelvan con esa reflexión a sus hogares.  

El objetivo fue que los niños vivieran y meditaran el Triduo Pascual, que marcará sus vidas para siempre, haciéndolos mejores cristianos y honrados ciudadanos en medio de una sociedad que necesita de Dios.