Isabel Valerio Lora, MSc. isabelvlora@Gmail.com
La República Dominicana presenta un alto consumo de alcohol entre menores de edad, pese a todas las regulaciones existentes, ellos siempre se las ingenian para obtenerlo.
Para una madre, tener un hijo que aun siendo menor, cada día se adentra más en el alcohol, es una situación difícil, la cual debe afrontar desde el amor, pero aclarando ciertos puntos.
Cuando su hijo esté sobrio y tranquilo, hable calmadamente con él, sin reclamar, sin ofender, solamente diciendo algunas verdades, que aunque incómodas es bueno que escuche.
Dígale su nombre, exprese lo importante que es para usted y todas las razones que usted tiene para querer que él esté bien.
Hijo, sin saber tus motivos para beber, debo decirte que ese “traguito” no aporta nada positivo a tu cuerpo, que todavía está en crecimiento. Como madre responsable, estoy aquí para apoyarte como pueda, para que tengas calidad de vida y no sufras daño físico, mental o emocional.
El alcohol te hace ser esclavo. Debes aprender a cuidarte, respetar tu vida y a tu familia que tanto te ama. Aprende a decir no, a esa compañía que te incita a beber o a esos lugares que predisponen su consumo.
Cuando usas alcohol para mejorar tu ánimo, es porque algo dentro de ti se siente infeliz. Recuerda hijo, que ninguna cantidad de alcohol suple tus carencias, sólo enmascara tu dolor y lo va transformando en algo peor.
Cuando te emborrachas, llegas tarde o no llegas a casa, yo como madre sufro tu desvío, lloro en silencio para no ser escuchada, no duermo, no me alimento, “no vivo”. Pienso lo peor, tuvo un accidente, se tornó irritable y peleó, lo detuvo la policía, lo asaltaron y un sinnúmero de etcéteras que son todas malas.
Cuando llegas rompiendo y estrellando, tus hermanitos se despiertan con susto, viviendo su trauma y lo peor, pueden copiar tu conducta.
El alcohol multiplica problemas, disminuye el dinero, roba el respeto, la salud y la dignidad.
Recuerda hijo, no importa lo que estás pasando en estos momentos, para nosotros eres valioso, te amamos pero no justificamos tu conducta. Como familia estamos dispuestos a apoyarte para que salgas de eso y a buscarte ayuda psicológica, porque la necesitas y será de mucha ayuda para todos.«Solo un pequeño pensamiento positivo por la mañana puede cambiar todo tu día». Dalai Lama.




