Lic. Jesús C. Beltré Suriel

En la parroquia Sagrado Corazón de Jesús nos alegramos profundamente y damos gracias a Dios por celebrar 39 años de vida parroquial, de servicio, entrega y fidelidad al Evangelio.

Nuestra parroquia ha sido casa de fe y de encuentro con el Señor, donde se han celebrado con gozo los sacramentos del Bautismo, la Confirmación, la Primera Comunión, Confesión, el Matrimonio, y donde también hemos sido bendecidos con ordenaciones sacerdotales, signos vivos de una Iglesia que sigue dando frutos.

Agradecemos de manera especial a todos los párrocos que han pastoreado esta comunidad a lo largo de su historia. Recordamos con gratitud a nuestro primer párroco, el padre Bienvenido Tolentino, a quien encomendamos al descanso eterno, y damos gracias por cada sacerdote que, con amor y dedicación, ha guiado esta parroquia. De manera particular, agradecemos a nuestro párroco actual, el padre Pedro Pablo Carvajal Fernández, por su entrega y servicio pastoral.

Damos gracias a Dios por los diáconos, los animadores de asambleas, y por tantos laicos y laicas comprometidos, que con generosidad, disponibilidad y amor han trabajado incansablemente, entregándose al ciento por ciento en la misión evangelizadora de nuestra parroquia.

En este año especial, dedicado al Bautismo y a la Sinodalidad, camino de santidad, elevamos nuestra acción de gracias al Señor por todo el bien realizado y renovamos nuestro compromiso de caminar juntos como Iglesia viva.

El pasado 21 de enero, en la solemnidad de Nuestra Señora de la Altagracia, Madre y Protectora del pueblo dominicano, elevamos también una súplica de oración por el pueblo que peregrina en Sabana Iglesia, por nuestra Santa Iglesia Católica, y por esta comunidad parroquial que celebra con alegría 39 años de haber sido erigida como parroquia, desde aquel 21 de enero de 1987.

Confiamos nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro al Sagrado Corazón de Jesús, fuente de amor, misericordia y esperanza.

“Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas.” (Mateo 11,29). Que el Sagrado Corazón de Jesús siga latiendo en el corazón de esta parroquia, guiándonos siempre por caminos de fe, servicio y santidad.

A Dios sea la gloria, hoy y siempre. Amén.