El transfuguismo: eterno mal del partidismo …

0
43

Estructurar un partido

requiere de fundamento 

y un solemne juramento

de un trabajo compartido 

quedando comprometido

el que sea militante 

desde ese mismo instante 

a dar todo con pasión 

para su organización 

en un esfuerzo constante. 

La lucha por el poder 

desde siempre ha sido igual: 

surge el ego individual 

que apuesta por no perder

y su espacio no ceder

en lucha de vida o muerte 

donde se impone el más fuerte 

no quien tiene la razón 

ni el más noble corazón 

a la hora de echar suerte.

La causa del transfuguismo

es que alguien se irrespete,

poniendo sobre el tapete

el tema del arribismo 

que carcome al partidismo,

fagocitando lealtades

permeando voluntades 

hasta ser indecorosas,

serviles, menesterosas …

de infelices prioridades.

También, hay otras razones:

la ausencia de liderazgo,

o ese férreo cacicazgo

que impone sus decisiones 

provocando deserciones 

de los correligionarios 

en búsqueda de escenarios 

tras su minuto de gloria

aunque pasen a la historia 

como viles mercenarios.