Por: Isabel Valerio Lora, MSc                       Email:[email protected]

Cuando no podemos cambiar la situación a la que nos enfrentamos, el reto consiste en cambiarnos a nosotros”. Victor Frankl)

La depresión es un trastorno mental que se caracteriza por  tristeza, falta de confianza, adinamia, disminución de energía, pérdida de confianza y autoestima, sensación de culpa, ideas de suicidio, disminución de la concentración y patrón desajustado de sueño y de apetito.(Gao YQ, Pan BC, Sun W, Wu H, Wang JN, Wang L,2012)

A nivel  mundial, la depresión puede ser considerada como un problema de salud pública, debido a su alta prevalencia y la incapacidad funcional que provoca. La relación de la depresión con los trabajadores es modulada directamente por factores de estrés en el lugar de trabajo.

El estrés laboral, que se define como resultado del desequilibrio entre las exigencias de la práctica profesional y la capacidad de afrontamiento de los trabajadores, se asocia con el desgaste profesional, asociándose negativamente a la salud mental de los trabajadores. (Kirchhof, Magnago, Camponogara,  Griep, Tavares, Prestes, et al 2009).

El estrés laboral  pesa en la depresión y, según un estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry, si se minimiza este factor de riesgo, se reduciría un 18% los casos de trastornos depresivos.

Para el doctor Celso Arango, jefe de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y autor del estudio, el estrés es algo positivo para el organismo, es la reacción ante una alerta y el cuerpo humano está acostumbrado a él. El estrés aumenta el cortisol, que es neurotóxico. Es por ello que cuando se tiene estrés crónico, acaba produciendo insomnio, ansiedad y cuadros depresivos.

El estrés laboral está detrás de uno de cada cinco casos de depresión. Esa es una de las principales conclusiones de un estudio internacional liderado por investigadores españoles del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IBIBAPS) del Hospital Clinic de Barcelona.

Un informe de la  Gallup publicado recientemente señala que en 2021 en 44% de los profesionales encuestados en todo el mundo sintieron altos niveles de estrés a diario.

Para gestionar el  estrés laboral, el trabajo debe ser un espacio ameno que concilie con la vida personal.