Décima invitada de Noel Rodríguez

(a la décima “Remembranzas” de Johnny Lama)

Yo también quiero ser niño

para matar la ansiedad

que se vive en esta edad

donde es mínimo el cariño.

¿Y la verdad? Me constriño

si pienso en el calendario,

en la rutina que a diario

me obliga a seguir un norte

sabiendo que mi soporte

va a depender de mi horario.

Y al revivir esos años

cuando la abuela vivía

yo siento melancolía

al recordar sus regaños.

Si me bañaba en los caños

abusando del permiso

y luego mojaba el piso

con mi ropita empapada

me decía muy enojada:

“Muchachito del carrizo”.

Cuando el resort era el río

y mis andares de vago

sumergirme era un halago,

pues la pesca era lo mío.

Hoy tan solo me sonrío

cuando recuerdo ese mundo

en que libre y vagabundo

yo seguía al corazón

viviendo cada emoción

de ese lejano segundo.

La nostalgia del pasado

es un calco del presente

que me trae a tanta gente

que jamás he olvidado.

Y aunque diga resignado

que en el pretérito estoy

es muy cierto que ya estoy

viviendo el peor castigo:

ser del pasado testigo

porque un anciano ya soy.