El Salmo 89 fue compuesto para la celebración de la renovación de la Alianza. Enfatiza en el reinado real de Dios – Yahveh y en su rey terrenal ungido. En este larguísimo poema de cincuenta y tres versos, hay primero un sacerdote que alaba la misericordia de Dios y su fidelidad a todos los seres humanos (vv. 2-3). Luego, la voz es tomada por los jóvenes enfermos que cantan con un canto solemne de la grandeza de Dios (vv. 6-8).

Después de ellos, el pueblo fiel canta alabando a Dios por controlar el poder del caos y crear el universo (vv. 9-19). A su vez, la voz se aleja (vv. 20-38), alabando al Señor Dios por haberlo hecho su elegido y por haberle permitido llamar a Dios su Padre y roca de su salvación (v. 27). Finalmente, todo el pueblo ruega a Dios, que no esconda su rostro ante el rey, heredero de las promesas de David (vv. 39-53).

En esta solemne liturgia del templo, llama nuestra atención especialmente el pasaje sobre los seres celestiales (vv. 6-9). Primero se nota que Dios reside en las nubes (v. 7). Es un término poético para la parte más alta del cielo que es la morada celestial de Dios. Con esta imagen, el autor inspirado enfatiza la superioridad única e incomparable de Dios, es decir, un aura de trascendencia y misterio envuelve a Dios e indica que está escondido. Por eso pregunta ¨ ¿quién en las nubes es comparable a Yahveh, ¿quién a Yahveh se iguala entre los hijos de los dioses? (v. 7), y luego afirma: Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte¨ (v. 8).

Aquí se mencionan tres de las cualidades de Dios. La primera cualidad, traducida por el verbo hebreo na´aras, dice que Dios habla traspasando el temor. Es un término típico que enfatiza la incomparable belleza y majestad de Dios, despertando entre quienes le rodean el temor bíblico, es decir, culto y adoración. Más tarde, la palabra también puede traducirse como que inspira admiración y adoración.

La segunda cualidad divina que aparece aquí se traduce con el adjetivo hebreo rabbáh, que significa grande. La Biblia aplica este concepto principalmente a Dios. Es el lenguaje principal que describe la naturaleza de Dios y sus acciones. Por ejemplo, el profeta Isaías compara a Dios con las naciones y afirma que, en comparación con él, las naciones son como una gota de agua en un cubo (Is 40,12). Por otra parte, el salmista, al describir el amor de Dios por los hombres, dirá: ¨Como se alzan los cielos por encima de la tierra, así de grande es su amor para quienes le temen¨ (Sal 103, 11). Lo mismo dirá de su infinita misericordia: ¨tan lejos como está el oriente del ocaso aleja él de nosotros nuestras rebeldías¨ (Sal 103,12).

La tercera cualidad es presentada con el verbo hebreo nora, que se traduce como terrible, el que causa miedo. Este verbo, al igual que el anterior, también debe entenderse en el sentido de increíble, que despierta admiración y deleita. Los atributos antes mencionados constituyen una especie de tríada de atributos de Dios que expresan la superioridad del Creador sobre todas las criaturas.

Padre Jan Jimmy Drabczak CSMA

3 COMENTARIOS